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miércoles, 8 de noviembre de 2017

Nuevo acuerdo con el Sindicato de Policía Municipal de Madrid CPPM

Nuevo acuerdo con el Sindicato de Policía Municipal de Madrid CPPM Trabajamos para la salud mental y el bienestar de los ciudadados.
PSICOANÁLISIS PARA TODOS

Convenio de Grupo Cero con el SINDICATO DE POLICÍA MUNICIPAL DE MADRID CPPM


BONO SESIONES INDIVIDUALES: 4X 160 €
BONO SESIONES DE TERAPIA DE PAREJA O FAMILIAR: 4 X 190 €

Prestamos servicios en condiciones preferentes a los afiliados y sus familiares que deseen recibir una asistencia psicoanalítica excelente.
LLAME Y PIDA CITA AL TELÉFONO 626 67 33 22

INDICACIONES DEL TRATAMIENTO PSICOANALÍTICO.

ASESORAMIENTO PSICOLÓGICO, TERAPIA Y PSICOANÁLISIS INDIVIDUAL
El método psicoanalítico es un tratamiento muy eficaz en situaciones de estrés psíquico del sujeto, baja autoestima, depresión, ansiedad, aparición de miedos u obsesiones, trastornos obsesivos y adicciones que interfieran en la vida de la persona.
Además, está indicado en patologías psicosomáticas como anorexia, bulimia, obesidad, hipocondría, úlcera, cefaleas, asma y alergias, colon irritable, colitis ulcerosas y enfermedad de Crohn. También en otras enfermedades crónicas y en pacientes con cáncer. Es de gran utilidad en situaciones de cambio como matrimonio, divorcio, paternidad, comienzo y finalización de estudios, jubilación.
▪ ASESORAMIENTO Y TERAPIA DE PAREJAS
Asesoramiento y orientación para personas y parejas que deseen mejorar sus relaciones y vínculos amorosos y de convivencia. Le orientamos en situaciones de crisis y trabajamos para mejorar el proceso de comunicación interpersonal. Sabemos que es uno de los problemas más frecuentes del colectivo policial y tenemos herramientas efectivas para ayudarles a disfrutar de una satisfactoria vida en pareja.

CONFERENCIAS GRATUITAS DE PSICOANÁLISIS PARA POLICÍAS DE MADRID

1º Trimestre:
Gestión de las emociones en situaciones de crisis.
2º Trimestre:
Mejora de la comunicación. La importancia de la escucha.
3º Trimestre:
Qué es la inteligencia inconsciente y cómo aplicarla en la vida personal y laboral.
4º Trimestre:
Cómo gestionar el narcicismo y la intolerancia en el trabajo.

LAS CONFERENCIAS SERÁN IMPARTIDAS POR PSICOANALISTAS DE GRUPO CERO
DE FORMA GRATUITA PARA EL COLECTIVO CPPM

miércoles, 4 de noviembre de 2015

¿Qué me pasa doctor, nada me apasiona?

¿SE PUEDE VIVIR SIN PASIÓN?

Pregunta- ¿Se puede vivir sin pasión?
Helena Trujillo- Bueno, de hecho muchas personas viven sin pasión, sin implicarse en sus deseos. Muchas personas viven con la tendencia a reprimir el surgimiento de los deseos. Solemos escuchar con frecuencia “Yo lo que quiero es vivir tranquila”, “No me importa el sexo, sólo quiero que esté conmigo”.

Pregunta-¿Cuando hablamos de pasión o deseo, nos estamos refiriendo a la sexualidad?
Helena Trujillo – Es muy interesante tu pregunta, porque es fundamental entender que la sexualidad humana no es la genitalidad. La sexualidad humana tiene que ver con la palabra, con las relaciones con otras personas. Todas las relaciones intersubjetivas están pautadas por la sexualidad inconsciente de cada uno, por eso cuando digo que hay personas que viven sin pasión me refiero a que niegan o reprimen los deseos que las relaciones con otras personas le generan.

Pregunta- ¿Por qué reprimen los deseos hacia otras personas?
Helena Trujillo – Lo más fácil sería pensar que son deseos inconvenientes con personas no adecuadas, es decir, me siento atraída por la pareja de mi amiga y eso no puede ser, siendo atracción por un familiar y eso no puede ser. Pero no sólo es que reprimamos esos deseos inconscientes, sino que hay quien por no querer saber de sus deseos niega que su vida esté sostenida por algo más que la necesidad. Ocurre que las necesidades son lo más fácil de satisfacer, pero después aparecen los deseos, que es lo que nos lleva a desarrollarnos, abrirnos al mundo, diferenciarnos de los otros. Hay personas que no toleran la inquietud que les generan sus deseos, porque tenemos que saber que los deseos exigen un trabajo, una modificación de la realidad. No todos están dispuestos a reconocer sus deseos ni a hacer un trabajo por ellos.

Pregunta- ¿Cómo afecta esta negación de la pasión en la vida en pareja?
Helena Trujillo – Imagínate, si nos quedamos en el campo de lo necesario, si sólo hacemos lo necesario en la vida, en la vida en pareja, al final se acaba convirtiendo en un aburrimiento, como pasa en un alto porcentaje de parejas. La vida cotidiana se vuelve rutinaria, la gente no se comunica, lo ritualiza todo, lo hace obligación y, claro, el deseo no entiende de obligación. Es esa chispa que nos mantiene vivos, que nos sorprende y que no podemos controlar, como el arte. Bueno, todos podríamos ser artistas, pero eso cambiaría el mundo, como el hecho de gozar y no tener que enfermar haría que viviéramos mejor.

Pregunta- ¿Cómo se puede solucionar esta falta de pasión?
Helena Trujillo – Bueno, como decía, sólo es una represión, una negación, pero no es posible vivir sin deseos, la vida humana está sostenida sobre los deseos inconscientes, es el motor de la vida. Pero es cierto que hay mucha enfermedad causada por negarnos a esa humanidad que hay en nosotros. Cuando hay esa tendencia a silenciar los deseos, a no querer saber de ellos, aparecen los síntomas y estos comienzan siendo algo puntual, pero se acaban confundiendo con nuestra personalidad. No es aceptable que alguien se conforme con la enfemedad, la vida tiene otro sentido. Los síntomas pueden tratarse, el Psicoanálisis es una herramienta que permite leer estos procesos y transformar ese silencio. Recuerdo, no es posible vivir sin pasión porque al final acabamos inspirando compasión y eso es terrible.

Helena Trujillo es psicoanalista de la prestigiosa Escuela Grupo Cero, fundada en Madrid en 1981. Pueden consultarle en el teléfono 626 67 33 22. Les atenderá en su consulta en Madrid y en Málaga, aunque también presta servicios ONLINE.

lunes, 9 de febrero de 2015

Me volvía loca

Abierta al porvenir
Cuadro de Helena Trujillo


Pensó que se volvía loca, todo en ella giraba en torno a un sinsentido. Había cambiado su propia imagen, sus sentimientos eran variables y sollozaba en los rincones, agazapada en su incomprensión. No sabía cómo salir de ese abismo. Su juventud, su soledad, sus complejos, su deseo de agradar se agolpaban y tironeaban de ella, que no sabía hacia dónde dirigirse.

Como caballos furiosos, sus proyectos la esperaban, pero ella estaba ausente, sin dirección. Algo que no podía explicar, muchas palabras que le hacían daño y todas eran dichas por ella misma para sí. Se alejaba, se dolía en su dolor inexistente, ella misma quería escapar de su mortalidad.

Cuando ya nada se ve como antes, cuando se cuestiona hasta los propios gustos, la propia capacidad, cómo reunir las fuerzas para retornar al camino, cómo ver otra cosa que los miedos y lo que uno perdió...

Ella se debatía, quería solucionarlo sola, llegar renovada y moderna ante los demás. Eso no ocurría y gritaba pidiendo auxilio, cuando ella era la dueña de su temporal salvación. ¿Quieres escapar de la muerte, muchacha? ¿Acaso te parece poco lo que puedes hacer?

Lo eterno cedió a la realidad, los cristales rotos ya no estaban y algo de incertidumbre, algo de energía, mucho amor, emergió de esa realidad que ella no veía. Ahí estaba, el destino deseado, otra vez a 90.000 kms. de distancia, otra vez deseos de luchar, de vivir, de dejarse amar.

Ella lo supo, si él no hubiera estado ahí, esperándola, hubiera sido imposible.



Consulta de Psicoanálisis Grupo Cero
Helena Trujillo
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jueves, 24 de julio de 2014

Volver al trabajo

El fin de las vacaciones supone la vuelta al trabajo, pero también a la vida más rutinaria, a los problemas del día a día.

Se empieza cediendo en las palabras y se acaba cediendo en los hechos.
Es común pasar por alto las señales en forma de pensamientos, emociones, pequeños síntomas cotidianos que nos indican que algo no va bien, que estamos insatisfechos, que pasamos por alto deseos inconscientes, que somos algo perversos porque conocemos la ley y nos la saltamos. Esa vida rutinaria donde no tenemos en cuenta nuestros procesos inconscientes, a la larga tiene sus consecuencias en nuestra salud y nuestro bienestar.
Si dejamos pasar el tiempo sin hacer nada por nosotros, por nuestro bienestar, hacer lo que nos conviene, lo que hay que hacer aunque no nos apetezca, entonces los problemas están ahí, van creciendo, y cada vez nos parecen más difíciles.


Helena Trujillo, psicoanalista de Grupo Cero


miércoles, 23 de julio de 2014

¿Qué pasa cuando acaban las vacaciones?

¿Por qué hay personas a las que les cuesta tanto la vuelta al trabajo tras las vacaciones?
No vivimos en sociedades justas, por eso para muchas personas el trabajo no es un don. Las empresas maltratan bastante a los trabajadores, pocos cobran un sueldo justo, muchos están sobreexplotados, silenciados, desganados y desmotivados. Qué quiero decir, que el trabajo que tendría que ser un medio de realización que nos permitiera una vida personal satisfactoria, se convierte en una cárcel que nos priva de esa vida personal y nos lleva a enfermarnos, a veces poco a poco y a veces gravemente.
Hay personas que en cierta medida están enfermas, porque necesitan cambiar sus circunstancias personales, sus condiciones laborales, necesitan algún cambio, pero algo les frena. O su propia neurosis o el jefe o el Estado.  No es fácil. No vivimos ni en sociedades fáciles ni en tiempos fáciles, por eso muchos temen al trabajo porque se sienten tan lejos de sí mismos…


domingo, 30 de junio de 2013

Hasta aquí llegué así, ahora toca crecer.

MANIFIESTO

Muchos de los grandes hombres y mujeres que conforman la historia de la humanidad, atravesaron momentos difíciles. Soledad, incomprensión, tristeza, rechazo, desesperanza, pobreza. Algunos de sus nombres no quedaron plasmados en la memoria colectiva, pero fueron sus voces, sus manos, las que construyeron este futuro. Lo diferente es que ellos, ellas, no se dejaron vencer por las dificultades, no cedieron en su deseo, sus palabras siempre fueron guiadas por sus proyectos.
No basta el buen ánimo, el dinero o el halago para conseguirlo, es preciso viajar acompañado, ceder el egoísmo, trabajar y compartir tu tiempo. En esa tarea que es la propia vida y que sólo algunos consiguen, hay momentos de cambio, de decisión, crecimiento. Algo tendrá que abandonarse para abrir nuevos caminos, serán precisas nuevas energías, nuevos compromisos. Nadie te ayudará a romper tus cadenas, es uno mismo el que debe abandonar lo que ya es oscuridad. Frente a las dudas, dejarse aconsejar por los poetas, seguir remando, adelante, no desfallecer.
Habrá quienes se sumen a la propuesta, quienes hagan ese viaje con nosotros y volaremos hacia un mañana vivo, radiante, donde sigamos trabajando para que haya pan y poesía, para que la salud no sea una promesa vana sino un compromiso diario con nosotros mismos. Olvidaremos a los traidores que sólo se ocupaban de sí y no dejaban crecer a nadie. Iniciemos el verdadero viaje que algunos comenzamos, de la mano de la Poesía y el Psicoanálisis hagamos de lo grupal el pasaje apasionante de nuestro tiempo. Unamos las fuerzas, seamos mejores, rompamos el silencio y dejémonos penetrar por los más bellos versos, construyamos el amor.


Helena Trujillo, Psicoanalista Grupo Cero

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Obesidad

Nuestro cuerpo no está diseñado para la obesidad. ¿Habéis visto alguna vez un animal salvaje obeso? No.
La obesidad no sólo es un problema de salud y de hábitos, de metabolismo, es una problemática psíquica que no tiene solución si no se atienden los procesos inconscientes que llevaron a la deformidad.


Consulte a un psicoanalista

jueves, 28 de abril de 2011

Las fobias, ¿por qué?

LA FOBIA. UNA SALIDA A LA ANGUSTIA.

¿Vivir sin angustia? Imposible.
La angustia es la primera una reacción ante el peligro, un daño temido procedente del exterior; sin embargo existe una angustia, que podemos denominar angustia neurótica, donde se muestra como reacción ante algo enigmático e inadecuado. Como todos sabemos, de un peligro exterior se puede escapar con la huída, pero de los peligros interiores no podemos escapar.  No es posible vivir sin angustia porque, como estamos viendo, es un mecanismo adaptativo necesario para la vida, sin embargo vivir angustiado es terrible e injustificado.
Cuando hablamos de una persona angustiada nos estamos refiriendo a alguien que no sabe por qué se siente así, no controla su malestar y este le domina. La angustia es el único afecto que no engaña, no tiene objeto. La angustia indica "ahí está tu deseo". La angustia no es ocasionada por la pérdida de algo sino, al contrario, por el llenado, el demasiado lleno que invade al sujeto. La angustia señala la proximidad del goce.
La fobia es una protección contra la angustia. Los síntomas se forman para impedir el desarrollo de la angustia. Ante esa angustia interior el fóbico encuentra una salida en la producción del objeto fóbico, evitando ese objeto evita la aparición de la angustia.
La angustia de la fobia es condicional. No aparece sino ante la percepción de su objeto, puesto que sólo entonces existe el peligro. El objeto fóbico viene a hacer de muralla al goce, es un significante que protege al sujeto del acercamiento al deseo. La verdadera función de la fobia está en sustituir al objeto de la angustia por un significante que provoca temor.
El fóbico es un especialista en evitar cualquier variación, el más mínimo cambio lo sumerge en la angustia. Poco a poco va limitando su vida. Las fobias pueden ser muy incapacitantes para el que las padece: a veces no puede salir de casa, no puede trabajar para ganarse su sustento, de tal manera que queda en total dependencia económica. No existe una relación directa entre el miedo y el objeto de la fobia, simplemente juega un papel simbólico para mantener la angustia a raya.
Las neurosis en general, y las fobias en particular, son hechos mezquinamente solitarios, no quiere esto decir que los que enferman de ello sean culpables, ellos no sabían que su destino era padecer una fobia, simplemente no querían saber nada de otra cuestión.

Helena Trujillo Luque
Psicoanalista
www.htpsicoanalisis.com
Si desea concretar una cita contacte en info@htpsicoanalisis.com 

jueves, 16 de diciembre de 2010

El concepto de inconsciente en la vida cotidiana

EL CONCEPTO DE INCONSCIENTE EN LA VIDA COTIDIANA
12-11-10

El psicoanálisis es una disciplina que se ocupa del estudio del psiquismo humano. Es un pensamiento revolucionario y de candente actualidad. La producción fundamental de la obra freudiana es el concepto de inconsciente: hay cosas que suceden en el sujeto sin que él sepa nada de ellas, y estos procesos no son azarosos, están sometidos a unas leyes, leyes de las que sólo el psicoanálisis da cuenta.
La producción de esta nueva disciplina se remonta a principios del Siglo XX, es decir, es una ciencia muy joven.
La revolución copernicana, el momento en el cual Copérnico nos enseña que la percepción de nuestros sentidos es precisamente ilusoria, nunca ha llegado a ser asumida definitivamente por nosotros.  Lo más evidente en mí, mis sentidos, son los responsables de la producción de ilusiones, es decir, reconocen la realidad pero no saben de ella, sino aquello que padecen. Reconozco y al mismo tiempo, simultáneamente, desconozco. Por ejemplo, reconozco tener deseos, pasiones, sentimientos. Desconozco la dirección de mis deseos, el origen de mis pasiones. Padezco mis deseos como síntomas. Reconozco el fenómeno, me doy cuenta que el sol es un astro, que la tierra es un planeta, percibo una relación sistémica entre ese conjunto, pero desconozco el verdadero movimiento del sistema y confundo la apariencia con la verdad. Copérnico produce –con su producción teórica- una herida narcisista en la Humanidad. El Hombre, que tenía una concepción geocéntrica del universo, tiene que conformarse con que su planeta sea más pequeño y gire alrededor de otro centro.
Freud explica que el sujeto había tenido tres heridas narcisísticas profundas: esta revolución copernicana, la revolución de Darwin en tanto descentró al sujeto biológico, el hombre que era el centro de la cadena biológica pierde ese lugar y ahora es sólo eslabón de la cadena de los seres vivos. La tercera herida es la producción de la teoría del inconsciente, que descentra al sujeto de la conciencia y lo supone determinado por el sistema inconsciente, que  no sólo se diferencia de la conciencia, sino que también la determina y la genera. Es como si todas estas ciencias fueran descubriendo una carencia en el hombre, carencia de la cual se parte para poder ser.
Necesitamos como un pensar a contratiempo para ingresar en estos campos de las ciencias conjeturales. Las prácticas científicas no pueden ser prácticas teóricas solamente ni prácticas técnicas solamente. Parece ser que la actividad científica se caracteriza por una compleja articulación entre la práctica teórica y la práctica técnica. 
En psicoanálisis hablamos de una ruptura a nivel teórico, filosófico y a nivel ideológico. Estamos hablando de la ruptura teórica: aquel descentramiento que produce la teoría del inconsciente en el sujeto del inconsciente respecto de su conciencia. La ruptura filosófica es donde el psicoanálisis, como modo de producción científica, parte para investigar el campo, del último efecto producido por el sistema, es decir, ya no es una ciencia de causas. Cuando estudio los sueños, en lugar de empezar la investigación en el deseo inconsciente, Freud, parte del último objeto del sistema, el sueño contado, es decir, deformado por el soñante, la palabra, el síntoma. Por lo tanto el psicoanálisis es una ruptura filosófica al determinar que el proceso de investigación psicoanalítico es un proceso que parte de los efectos.
Si parto del efecto y voy reconstruyendo operaciones, entonces interpreto la causa. Con esto construyo, interpreto la existencia de una fuerza capaz de actuar sin mostrarse.
La psicología conductista también cura pacientes, el psicoanálisis kleiniano, la medicina general, el arte de bordar, los viajes rápidos a Grecia, también curan pacientes. Pero estos métodos, aplicados al campo psíquico, no pueden regular ni prever los efectos que producen. Por lo tanto no pueden hacer ni diagnóstico, ni pronóstico, ni plan de tratamiento. El psicoanálisis cura, pero no puede ser reducido a un método terapéutico. Movimientos culturales como el surrealismo (que toca la poesía, la publicidad, el cine, la arquitectura actuales...) son imposibles de pensar si no es desde el psicoanálisis. Para la Medicina, resulta de una ayuda inestimable tener en cuenta los aspectos psíquicos que contribuyen a la producción, mantenimiento y curación de las enfermedades orgánicas, que pueden ser un elemento fundamental en la curación del paciente. Y así, podríamos enumerar las aportaciones que el psicoanálisis ha hecho para pensar muchas otras disciplinas.
La verdadera aportación freudiana a la historia del Pensamiento es el concepto de Inconsciente. El concepto de Inconsciente es el objeto de conocimiento de la teoría psicoanalítica. Uno no puede irse a pasear con el inconsciente, es un concepto, se produce en el marco teórico del psicoanálisis. No existe el autoanálisis, no puedo realizar una introspección y llegar a mi inconsciente, porque no está en ningún lugar, lo produce la escucha psicoanalítica. El método de interpretación es el mismo para los sueños, los síntomas, o el discurso del paciente en general.
Objeto de conocimiento: Concepto de Inconsciente.
Método: Interpretación-construcción
Técnica: Asociación libre en transferencia.
 No se trata de que yo voy a una realidad y la leo con el método, no se trata por tanto de aplicar el psicoanálisis, sino de producir una nueva realidad. Por eso el psicoanálisis no es una cuestión de reparación, sino de producción de sujeto, producción de un nuevo sujeto que no necesita la enfermedad para hablar.
Freud no era un onirocrítico, cuando escribe La Interpretación de los sueños, no le interesa interpretar los sueños, le interesa la máquina de soñar: el aparato psíquico, cuáles son los procesos que operan en él y cuáles sus leyes de funcionamiento. Luego la Interpretación onírica es la Interpretación psicoanalítica, ya que no se interpreta el sueño, sino al sujeto, al soñante, se interpreta el deseo del sujeto como motor del sueño.
El sueño es una formación del inconsciente, al igual que el síntoma, el chiste (como nos muestra en el chiste y su relación con lo inconsciente), el lapsus (psicopatología de la vida cotidiana). Son la via regia al inconsciente.
Sólo podemos saber del inconsciente por sus efectos: lapsus, olvidos, actos fallidos, síntomas, sueños... El inconsciente no hay que ir a buscarlo a ninguna profundidad, porque el discurso del paciente es único y doble, lo que dice es consciente e inconsciente, está en la superficie, en las frases que pronuncia el paciente.
Denominaremos preconscientes a las ideas conscientes que han dejado de estar en la conciencia pero que pueden volver a ella. Denominaremos ideas inconscientes a aquellas que no pueden hacerse conscientes a no ser que sea a través de los síntomas neuróticos, los sueños, los lapsus y la negación. Lo inconsciente deja de ser considerado como aquello que es olvidado o no está en la conciencia, ahora recibe una significación más amplia. No designa ya tan sólo ideas latentes en general, sino especialmente las que presentan un determinado carácter dinámico, esto es, aquellas que, a pesar de su intensidad y eficacia, se mantienen lejos de la conciencia. La idea inconsciente es excluida de la conciencia por fuerzas vivas que se oponen a su recepción, no oponiendo, en cambio, obstáculo ninguno a las ideas preconscientes. El psicoanálisis demuestra que la repulsa de las ideas inconscientes es provocada exclusivamente por las tendencias encarnadas en su contenido.
Aunque los síntomas son una producción del inconsciente, ellos mismos no son inconscientes. Los síntomas son más bien efectos, manifestaciones de procesos inconscientes. Procesos psíquicos que pudiendo haberse desarrollado hasta llegar a la conciencia, se ven perturbados e interrumpidos en su curso, obligados a permanecer inconscientes. El síntoma se forma en sustitución de algo que no ha conseguido manifestarse a la conciencia. Su existencia tiene por condición que un proceso psíquico no haya podido llegar a su fin normal y hacerse, por tanto, consciente. Los síntomas son considerados como una transacción o permuta, esto es, un proceso psíquico inconsciente que logra su acceso a la conciencia a cambio de deformarse hasta resultar irreconocible. Un síntoma es como una realización encubierta de deseos. Los síntomas neuróticos obedecen a esta tendencia de satisfacción de deseos, por cuanto los mismos mecanismos, de condensación y desplazamiento, que intervienen en el sueño, se aprecian también en su formación.
Los síntomas tienden a la satisfacción sexual del sujeto neurótico cuando éste carece de ella en la vida real. El neurótico sufre una frustración, al rehusarle la realidad la satisfacción de sus deseos inconscientes, recurre a su formación para verlos realizados. La libido, inhabilitada para satisfacerse, buscará su satisfacción en la regresión a organizaciones anteriores y objetos abandonados en el curso del desarrollo del sujeto.
Como el sueño, el síntoma presenta algo en estado de realización, procurando una satisfacción al modo infantil (autoerótico); pero mediante una gran condensación consigue llevar la libido a una satisfacción real, aunque extraordinariamente limitada y apenas reconocible.
El psicoanálisis entiende que la desaparición de los síntomas no significa la curación de la enfermedad. De ser sujetos deseantes no nos podemos curar, no podemos curarnos del inconsciente. A veces nos cuesta reconocer haber cometido un lapsus, un olvido, queremos achacarlo a instancias ajenas a nosotros mismos. Es más fácil para nosotros decir que hemos llegado tarde por el tráfico que admitir que hoy no teníamos ganas de venir. Rechazo pensar que los problemas con mi marido son la cristalización de mi ideología con respecto a los hombres. En lugar de reconocer que tengo deseos con otras personas, tengo celos con mi pareja.
El psicoanálisis, en última instancia, ni se ocupa de los sueños ni de los síntomas, sólo de la máquina que los produce. El psicoanálisis descubre que los mecanismos que intervienen en la producción de síntomas, son los mismos mecanismos que intervienen en la vida psíquica normal. Pensar que los síntomas y la enfermedad tienen sentido y son efecto de un trabajo inconsciente, ofrece una dimensión nueva de los procesos del enfermarse y de su tratamiento. 
No hay inconsciente sino después de la interpretación, primero: no es posible el autoanálisis, porque el paciente asociando libremente no puede llegar a lo inconsciente, se queda en lo preconsciente, para la producción del inconsciente es necesaria la escucha analítica, y por otro lado, no habrá psicoanálisis posible sin análisis del analista. El aparato psíquico está organizado para negar los procesos inconscientes, ya que el sujeto que piensa el psicoanálisis es un sujeto dividido: consciente e inconsciente. 
La psicología conductista también cura pacientes, el psicoanálisis kleiniano, la medicina general, el arte de bordar, los viajes rápidos a Grecia, también curan pacientes. Pero estos métodos, aplicados al campo psíquico, no pueden regular ni prever los efectos que producen. Por lo tanto no pueden hacer ni diagnóstico, ni pronóstico, ni plan de tratamiento.
Este descubrimiento Freudiano tiene claras repercusiones en nuestra vida. Al igual que ya no es el sol el que gira alrededor del planeta Tierra, nuestros sentidos nos engañan, la conciencia no es el centro de nuestra vida psíquica. Las cosas no son lo que parecen. No somos lo que  creemos que somos. Estamos sobredeterminados por nuestro inconsciente y por los modelos ideológicos que nos han sido transmitidos.
Nuestra vida está sostenida por dos sobredeterminaciones: la determinación social y la determinación inconsciente. La libertad queda reducida a las fisuras que se produzcan en esta articulación. La libertad casi no existe y cuando existe es considerada como delincuencia, locura o inmoralidad.
Darse cuenta de la vida que tenemos y de por qué nos pasa lo que nos pasa no es nada fácil, porque la mayoría de las veces desconocemos los pensamientos ideológicos que nos limitan y los deseos inconscientes que nos mueven.
La ideología no se transmite de forma consciente y voluntaria, tu mamá no te transmite su forma de pensar directamente, sino que esa ideología que “mamamos” de nuestra madre, esos pensamientos que nos rigen, han sido transmitidos por la familia en su quehacer diario, en frases en las que no reparábamos su relevancia, en actos de la vida cotidiana que nos van transmitiendo qué es un hombre, qué es una mujer, el uso del dinero, el uso del sexo, la libertad o la ausencia de ella. Ese machismo del que tanto nos quejamos lo transmiten las mujeres a sus hijos e hijas. Esa madre que quería libertad para sus hijas, luego les pregunta todos los días cuándo van a buscarse novio. Si una mujer es otra cosa que lo que se espera de ella, se la reprime.  
Sin una transformación de los modelos ideológicos que forman la familia, que forman a los hijos, que educan a los adolescentes y que enseñan a los universitarios, no puede haber transformación de las sociedades ni de las relaciones de los hombres y mujeres de esas sociedades.
El Psicoanálisis arranca, para siempre, una venda de los ojos de la humanidad. La mujer, el hombre, antes del psicoanálisis, no sabían nada acerca de cómo se producían:
LA POESÍA
LA CIENCIA
EL AMOR
El pensamiento Inconsciente es, en el límite de su libertad, la POESÍA.
Un saber no sabido por el científico, lo lleva por el camino de la “Verdad”.
Es por eso que el psicoanálisis posibilita que os preguntéis: ¿por qué lo femenino (tiempo de la poesía, residencia de la función poética) antes del psicoanálisis era más fácil para un hombre que para una mujer? y ¿por qué, ahora, después de la Interpretación Psicoanalítica, la mujer puede, si lo deseara, apropiarse de lo que le pertenece desde siempre, la Poesía?
Y hoy día lo sabemos, el hombre ya ha agotado sus posibilidades de liberación y si, aún, había alguna posibilidad de liberación para la mujer, es el psicoanálisis el que lo posibilita.
En 1900, Freud puede diferenciar con precisión y destreza, una mujer histérica de una mujer. Esta diferencia permitirá a la mujer, sin ser histérica, decir que NO. Determinar, a partir de la negación, su propio pensamiento Inconsciente. Después de la Interpretación psicoanalítica, la mujer podrá ser una mujer sin pertenecer a ningún hombre. La mujer producía en ese grado de libertad un camino propio hacia el poder, hacia la creación en general.
Lo que el hombre conseguía con un simple desdoblamiento de su moral, a la mujer le costaba la enfermedad o el castigo. Lo que al hombre le daba hasta cierto prestigio social, cuando ocurría en ella, sólo le servía para ser denigrada, aún, un poco más. Ella misma dudaba de su moralidad cuando deseaba.
Es el psicoanálisis que nos dice: Hombre y mujer, articulados de manera compleja con ser padre y madre, constituyen la sexualidad de todo hombre, de toda mujer. Todo lo humano puede producirse en Ella.
La inocencia no existe. El hombre en la opacidad de su ceguera seguirá viendo siempre lo mismo, hasta que estalle en actos, hasta que cambien las circunstancias correspondientes a la ideología que habla en su cuerpo. El hombre no puede ser libre, pero no hay fuerza que termine con la libertad de palabra, depende de la palabra y no del que la pronuncia. Cualquier palabra puede ser unida a cualquier palabra y eso es una ley. El que habla, por hablar, adquiere la libertad de lo que habla. Por eso el psicoanálisis permite al hombre y, fundamentalmente a la mujer, una libertad que antes no tenían. Le pide que hablen.

 Helena Trujillo, Psicoanalista

jueves, 9 de diciembre de 2010

Paseando por el Congreso y Reflexiones del Puente de la Constitución

Paseando por el Congreso y Reflexiones del Puente de la Constitución


 

 

- Reflexiones del Puente de la Constitución -I-


Comentarios al pasar

Entré en youtube para entretenerme con algunos poemas recitados, Lorca, Aleixandre, Vallejo, Quevedo, Tuñón, Oliverio Girando, Germán Pardo García, Olga Orozco, Enrique Molina y antes de comenzar el festín tuve la mala idea de ver si había comentarios.

Había algunos, mal escritos y como si fueran personas que no entienden nada de poesía y ni siquiera de política.

La gente que no me ha leído y que hacen comentarios malintencionados, son un poco incultas y tampoco tienen mucha cultura sexual.

Más adelante voy a retomar este asunto de la cultura sexual pero en este momento lo que me interesan son los comentarios.

La semana pasada hace 10-12 días, Mourinho dijo en voz muy alta que la modestia no sirve para nada y creo que llegó a decir que Ronaldo era mucho mejor que Messi. Y que vinieran a meterle a él ocho goles (como pasó con el Almería).

Yo creo que el Barcelona, sus jugadores, su técnico, tuvieron piedad, porque con un poco de entusiasmo le habrían metido los ocho goles que pedía el entrenador del Madrid.

Y esto no es para hablar de fútbol, que no entiendo mucho, sino para comparar comentarios.

Esos comentarios tan desafortunados de Mourinho no son nada comparado con los comentarios que se hacen de mi labor poética, entiéndase escribir y también leer.

Ejemplo, que no voy a tener en cuenta porque a ese señor, le falla el cerebro.

Comentario: “Lorca se recita en andaluz”, me dijo la bestia, y luego (y ahí se le vio el plumero), “usted lo recita en argentino”.

Lo primero que pensé (porque sentir se lo dejo todo para los pacientes y los críticos), pensé: Y para qué piden libertad en Internet, para poder decir esas tonterías y tener algún poder, controlar a todos los que no se parecen a ellos.

Es decir, quieren matar todo lo distinto cuando, precisamente, la maravilla del ser humano es su semejanza a los otros humanos, y al mismo tiempo sus diferencias (hace unos años cuando yo estudiaba esas cosas, llegué a saber, que para fabricar un ser humano igual a otro ser humano no se conseguiría jamás, perdón, los sabios que me enseñaban esos avatares, no decían jamás, decían que fabricar un ser humano igual a otro ser humano llevaría cinco mil años.

El imaginario de cada ser es diferente en cada ser. Y es, por decirlo de alguna manera, irreductible a cualquier maniobra de conocimiento y de conciencia.

Entiendo que me estoy desviando un poco pero tengo setenta años y escuché muchos comentarios a lo largo de toda mi vida.

La ideología, la tan mentada ideología, es conducida por el imaginario de cada uno. Por eso que los pactos tienen que ser por escrito y lo más alejado de sentimientos (que en todos los casos son imaginarios, quiero decir personales). No sirven ni para los negocios ni para el amor.





 Reflexiones del Puente de la Constitución -II-


El estado de ánimo
Hoy me “siento” con poco ánimo para escribir.

Aunque sin mucho ánimo, hoy tengo algunas cuestiones.
Todos sabemos que un hombre cuando habla dice una cosa y luego dice otra cosa, pero los hechos no son tan hábiles como las palabras.

Un hombre cuando habla hasta puede mentir, decir que ama a una persona que no ama y lo contrario. En cambio, los hechos no mienten.
Ejemplo: los controladores, al actuar, hicieron perder al país cuatrocientos treinta millones de euros y destruyeron de manera poco elegante las vacaciones y las obligaciones contraídas de miles y miles de ciudadanos.

Frente a esta materialidad y después que el Gobierno se vio obligado a la militarización del colectivo, los controladores piden perdón a la población afectada y dicen que no son los únicos culpables y algunos hasta lloran porque se sienten presionados.

Ustedes se dan cuenta qué horror sería juzgar a los criminales por lo que sean capaces de decir después de cometido el crimen, del cual se tienen pruebas materiales de su culpabilidad. Estarían presos y condenados a muerte los inocentes y los criminales pasearían en libertad por las calles de la ciudad y seguirían cometiendo más crímenes.

Los poderosos del PP y todo el Gobierno Valenciano son una prueba material de esta sinrazón.

El Estado de ánimo español debería, de la misma manera que no deja presentarse a las elecciones a ciertos grupos sospechosos, debería prohibir absolutamente presentarse a elecciones a los corruptos (con pruebas policiales contra ellos) aunque no hayan sido declarados culpables, ya que sabemos que existen jueces corruptos, sobre todo el amigo del presidente de la Comunidad Valenciana.

Los secretos, no tan secretos, que hablan de Zapatero y su entorno, si no fuera por lo que dicen los periodistas españoles (24 h y CNN+) antes de dar a conocer los semisecretos, se deberían tomar como un halago al Gobierno español.

Zapatero, un lince y muy bien formado en los temas importantes. Rubalcaba, directamente encantador. Blanco, que no te mira a los ojos pero conoce a fondo la política y el alma de todos aquellos que no mira a los ojos. Moratinos les gritaba a los embajadores pero en un mundo sometido a la sinrazón norteamericana, gritarle a los representantes del estado de ánimo norteamericano puede ser considerado un halago.

Y a pesar del consabido machismo de los norteamericanos cuando hablan de las mujeres del Gobierno, lo hacen con respeto y cierto grado de admiración.

Hablando del machismo que en España es muy grande y que muchas mujeres comparten, no puedo entender por qué insisten en hablar de violencia de género cuando, en realidad, se trata de crímenes pasionales.








El psicoanalista jubilado






jueves, 8 de julio de 2010

La salud y el trabajo

LA SALUD Y EL TRABAJO



El pasado domingo día 4 de julio salía publicado un artículo en Diario Sur con el titular ¿El trabajo es salud? En primer lugar quisiera plantearme la conjunción de ambos términos. La Organización Mundial de la Salud define el término salud de la siguiente forma: Estado de completo bienestar físico, mental y social y no solamente la ausencia de enfermedad. Según esta definición, muy pocos estaríamos en un estado saludable. Podríamos darlos por satisfechos si conjugamos cierto nivel de bienestar físico, mental y social, y nos conformamos cuando falla alguno de ellos. Alcanzar esa completud es, para muchos, inimaginable en el mundo en que vivimos. 

Si buscamos la definición del concepto de trabajo encontramos en el diccionario de la Real Academia Española: Acción y efecto de trabajar. Ocupación retribuida. Obra, resultado de la actividad humana. Nada se dice del efecto sobre el que trabaja. Hay que reconocer que el concepto de trabajo no goza, hoy en día, de sus mejores momentos. Para unos porque les falta, para otros porque no tienen condiciones justas de trabajo, personas que trabajan hasta 14 horas al día por 900 euros y tienen que sentirse afortunadas por ello. Sin embargo, para no caer en las siempre efervescentes críticas, el concepto de trabajo entendido desde el punto de vista de la necesidad de la fuerza humana para transformar una materia, inclusive la propia persona, no tiene por qué significar injusticia e insatisfacción. 

Es el mercado laboral el que pervierte el concepto, son los empresarios los que no establecen condiciones justas para sus trabajadores, es la avaricia desmedida de un sistema que se olvida de la necesidad de cuidar al trabajador. Es cierto que antaño no existían las jornadas de trabajo, las personas trabajaban hasta caer exhaustas y eran sustituidas por otra persona hasta que corría la misma suerte. Ha habido importantes conquistas sociales, pero no podemos darnos por satisfechos. No vivimos en una sociedad justa. Aún hay quienes no encuentran trabajo porque los financieros fueron demasiado ambiciosos, quienes terminan su formación universitaria y no encuentran un mercado laboral que les reciba. Con estas circunstancias, parece difícil entender frase del poeta José Martí: La felicidad sólo puede hallarse en el camino del trabajo. 

Lejos de pensar una vida donde todos seamos iguales y todos ganemos lo mismo, más allá de la importancia de la valía del trabajador, de su formación, de su ambición, también hay que exigir al sistema productivo y de trabajo condiciones justas para los trabajadores. El trabajo es un concepto que refleja la necesidad de poner nuestro deseo, nuestra fuerza para transformar la Naturaleza y nuestra propia naturaleza. El trabajo realizado con condiciones y remuneración adecuadas no sólo es satisfactorio, sino que abre el camino para un estado de bienestar físico, mental y social. Porque sin trabajo no hay acceso a salud, educación o bienestar. 





Helena Trujillo 

Psicoanalista Grupo Cero