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martes, 28 de agosto de 2012

Estreno internacional de la película EN DEFENSA PROPIA


Estreno Internacional  en internet de la película documental:


EN DEFENSA PROPIA

dirigida por Miguel Oscar Menassa.

Podrás verla en youtube, redes sociales y en www.miguelmenassa.com




UNA LECTURA SIN CENSURAS.
UNA MIRADA PSICOANALÍTICA DE LA REALIDAD ACTUAL EN ESPAÑA.
UNA DEFENSA DE LOS DESFAVORECIDOS POR LAS POLÍTICAS ACTUALES.

 Violemos el sórdido silencio. ¡Hablemos!

Difunde la noticia entre tus amistades, en tus redes sociales y tu blog. 

Helena Trujillo Luque
Psicoanalista Grupo Cero- Asesora Matrimonial
Teléfonos: 
Málaga: 952 39 21 65 
Madrid: 91 55 96 436
Móvil: 626 67 33 22

lunes, 8 de agosto de 2011

NO SÓLO HAY QUE PARECERLO, TAMBIÉN HAY QUE SERLO



NO SÓLO HAY QUE PARECERLO, TAMBIÉN HAY QUE SERLO
No se hace buena literatura con buenas intenciones ni con buenos sentimientos.

André Gide (1859-1951) Escritor francés

No somos tan diferentes, yo también ambiciono curarme de mis propios deseos, ser perfecta, no equivocarme nunca, quiero dejar de sentir, ser una máquina precisa. No obstante, también construyo mi renuncia a serlo. Creerán ustedes que es fácil para mí, pero no es así. Todos tenemos que realizar el trabajo que nos llevará a tener una vida humana, con inconsciente, con deseos, también contradictorios. No nos podemos curar de ser lo que somos, pero sí podemos construir una vida más civilizada para nosotros. No por nuestra apariencia somos personas del siglo XXI, es por el trabajo que realizamos para alcanzar nuestros potenciales. No sólo hay que parecerlo, también hay que serlo.

Prometer es fácil, cumplir la promesa a veces imposible. Por ese motivo, lo mejor es no prometer y comprometerse en el día a día, mantener los pactos creados. Lo difícil no es llegar sino permanecer. Tumbada en el diván, cuántas veces se hizo el camino cuesta arriba y alcanzar la meta parecía un objetivo irrealizable. Acudían a mí, en esos momentos, pensamientos tormentosos, me invadía la melancolía y sólo deseaba dejarme caer. Después, sus palabras me levantaban como fuertes manos y conseguía salir de ese abismo en el que yo misma había caído. La vida es tan difícil y tan maravillosa al mismo tiempo.

Cuando renunciaba a comprender mis propios estados me iba mejor, apartar las pretensiones de curar a los pacientes hacía que éstos se interesaran más por psicoanalizarse que por llevarme la contraria. Al final acabaré aprendiendo que la vida sólo se puede vivir, no se puede entender.

Helena Trujillo
Psicoanalista

jueves, 8 de julio de 2010

La salud y el trabajo

LA SALUD Y EL TRABAJO



El pasado domingo día 4 de julio salía publicado un artículo en Diario Sur con el titular ¿El trabajo es salud? En primer lugar quisiera plantearme la conjunción de ambos términos. La Organización Mundial de la Salud define el término salud de la siguiente forma: Estado de completo bienestar físico, mental y social y no solamente la ausencia de enfermedad. Según esta definición, muy pocos estaríamos en un estado saludable. Podríamos darlos por satisfechos si conjugamos cierto nivel de bienestar físico, mental y social, y nos conformamos cuando falla alguno de ellos. Alcanzar esa completud es, para muchos, inimaginable en el mundo en que vivimos. 

Si buscamos la definición del concepto de trabajo encontramos en el diccionario de la Real Academia Española: Acción y efecto de trabajar. Ocupación retribuida. Obra, resultado de la actividad humana. Nada se dice del efecto sobre el que trabaja. Hay que reconocer que el concepto de trabajo no goza, hoy en día, de sus mejores momentos. Para unos porque les falta, para otros porque no tienen condiciones justas de trabajo, personas que trabajan hasta 14 horas al día por 900 euros y tienen que sentirse afortunadas por ello. Sin embargo, para no caer en las siempre efervescentes críticas, el concepto de trabajo entendido desde el punto de vista de la necesidad de la fuerza humana para transformar una materia, inclusive la propia persona, no tiene por qué significar injusticia e insatisfacción. 

Es el mercado laboral el que pervierte el concepto, son los empresarios los que no establecen condiciones justas para sus trabajadores, es la avaricia desmedida de un sistema que se olvida de la necesidad de cuidar al trabajador. Es cierto que antaño no existían las jornadas de trabajo, las personas trabajaban hasta caer exhaustas y eran sustituidas por otra persona hasta que corría la misma suerte. Ha habido importantes conquistas sociales, pero no podemos darnos por satisfechos. No vivimos en una sociedad justa. Aún hay quienes no encuentran trabajo porque los financieros fueron demasiado ambiciosos, quienes terminan su formación universitaria y no encuentran un mercado laboral que les reciba. Con estas circunstancias, parece difícil entender frase del poeta José Martí: La felicidad sólo puede hallarse en el camino del trabajo. 

Lejos de pensar una vida donde todos seamos iguales y todos ganemos lo mismo, más allá de la importancia de la valía del trabajador, de su formación, de su ambición, también hay que exigir al sistema productivo y de trabajo condiciones justas para los trabajadores. El trabajo es un concepto que refleja la necesidad de poner nuestro deseo, nuestra fuerza para transformar la Naturaleza y nuestra propia naturaleza. El trabajo realizado con condiciones y remuneración adecuadas no sólo es satisfactorio, sino que abre el camino para un estado de bienestar físico, mental y social. Porque sin trabajo no hay acceso a salud, educación o bienestar. 





Helena Trujillo 

Psicoanalista Grupo Cero 

















lunes, 28 de junio de 2010

Parejas en crisis durante las vacaciones

Colaboración en el interesante artículo: 
PAREJAS EN CRISIS DURANTE LAS VACACIONES de Consumer Eroski realizado por José Andrés Rodríguez.


Parejas en crisis durante las vacaciones

Muchas parejas que no pasan por una buena época creen, de forma errónea, que las vacaciones serán la solución a sus problemas
Por JOSÉ ANDRÉS RODRÍGUEZ
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Por fin llegan las vacaciones de verano. Después de tantos meses en los que muchas parejas apenas se ven por culpa del trabajo y las obligaciones domésticas, tienen todo el tiempo del mundo para estar juntos. Además, quienes se lo pueden permitir, tienen el aliciente de realizar algún viaje. Este periodo debería ser una época para afianzar la relación. Sin embargo, según el Instituto de Política Familiar, un tercio de las rupturas se registra después del verano, en el mes de septiembre, si bien conviene tener en cuenta que en agosto los juzgados disponen de menos personal o están cerrados y muchos de los procesos judiciales se trasladan al mes siguiente. Antes de tomar cualquier decisión, los expertos recomiendan ser conscientes de la situación, actuar en consecuencia y no idealizar las vacaciones como única solución a la crisis.


Para muchas parejas, las vacaciones de verano pueden convertirse en el punto y final para su relación. Arantxa Coca, terapeuta de pareja, pone el acento en que "el verano no es el culpable". Ocurre que las parejas que estaban mal, aunque no fueran conscientes de ello, se resienten mucho por el hecho de compartir más tiempo juntos. Si una pareja está bien, no supondrá ningún problema. Pero si tiene una crisis latente, que durante el resto del año queda en segundo plano debido a la actividad diaria -trabajo y niño-, cuando llegan las vacaciones, no hay excusas para afrontarla. Deben estar juntos muchos días. "Y eso es una prueba de fuego", afirma Coca.
Idealizar las vacaciones
Pasar unos días en la playa, realizar una escapada a alguna ciudad europea o irse de safari son proyectos muy estimulantes. Muchas parejas que son conscientes de que no pasan por una buena época creen que las vacaciones serán la solución. Opinan que, por el hecho de poder divertirse o descansar, encontrarán el elemento que les falta en la relación. "Sin embargo, es un error porque, por muy fantásticas que parezcan, no salvan una relación", insiste Coca. Además, hay quienes tienen mayores e irreales expectativas en sus vacaciones y la frustración posterior es muy importante.
¿En qué se traducen esas expectativas?, ¿Qué buscan las parejas durante el verano? "Conectar. Sienten que hay una distancia entre ellos y que ya no comparten la intimidad que les mantenía unidos", explica la experta. Ante una crisis de pareja, las relaciones sexuales resultan a menudo muy afectadas, tanto en cantidad como en calidad. Muchas parejas se sienten obligadas a practicar más sexo durante el verano. Creen que deben tener relaciones desde la primera noche de vacaciones, aunque prefieran dormir porque están cansados del viaje o ver una película en la televisión.
De igual modo, cuanto más lejano, exótico y caro es el viaje, "mayores son las expectativas que tienen depositadas en él". Algunas parejas apenas viajan y, cuando pasan por un bache, deciden hacer una gran escapada. "Es un síntoma de que buscan, en algún país lejano, algo que no tienen en su vida cotidiana. Quieren una segunda luna de miel", explica Helena Trujillo, psicoanalista de la Escuela Grupo Cero y terapeuta de pareja. Muchas personas idealizan las vacaciones y el amor. Esta combinación es, a menudo, una auténtica bomba de relojería.
Uno de los principales problemas de las relaciones de pareja, si ambos trabajan y tienen hijos, es el poco tiempo para la intimidad
"Piensan que en verano deben estar todo el tiempo juntos, pasarlo bien siempre, practicar mucho y mejor sexo, sentirse enamorados cada minuto. Pero eso es imposible", considera Trujillo. Es fundamental relajarse y dejar espacio al otro, porque si no, será muy difícil que este periodo sea positivo. Hay personas que piensan que sólo determinadas acciones demuestran el amor de su pareja por ellas, como pasear por la playa. De lo contrario, creen que ésta no las quiere, pero esto no es cierto. Se deben dejar de lado las idealizaciones.
Consejos para superar el mes de agosto
Una vez asumido que unas vacaciones no van a arreglar una relación que no funciona, se pueden poner en práctica una serie de consejos para evitar, en la medida de lo posible, las frustraciones. Hay que empezar por el principio: el primer día de fiesta, tras varios meses de estrés laboral y familiar es imposible desconectar, hay que aceptar que se necesitan 4 ó 5 días de adaptación. No se puede pasar de jornadas maratonianas en el trabajo y en el ámbito doméstico, al relax total. "El cerebro necesita varios días para reducir la velocidad poco a poco, sobre todo, si se tiene una profesión muy estresante y con mucha vida social. Hay que adaptarse a otro ritmo", explica Trujillo.
Los expertos recomiendan siempre poner sobre la mesa los deseos de cada uno. Embarcarse en un largo viaje o quedarse en una casa rural con varias parejas puede ser una tortura si no apetece y la pareja está mal. Las vacaciones son para relajarse, divertirse y desconectar. Coca aconseja a quienes pasan por una mala época que "no se compliquen con un viaje lejano, lleno de incomodidades y muy largo". Anima a compartir cuatro o cinco días en un lugar tranquilo, cerca de casa.
Un aspecto que se debe tener en cuenta es el carácter de los miembros de la pareja. Ambos deben tomar conciencia de cómo funciona la relación. Si son tranquilos y poco amigos de complicaciones, es preferible la opción del hotel cercano. Si necesitan actividades para sentirse bien, hay que buscar una alternativa más activa. También hay que ser cuidadosos con lasdiscusiones. A pesar de que casi todas las parejas discuten, en el caso de una pareja en crisis se puede caer en reproches muy duros, que empeorarán la situación. Trujillo propone "hacer lo mismo que cuando discutimos con el jefe o un compañero de trabajo: tomar distancia, acotar las discusiones al tema en cuestión, no sacar viejos reproches y, si no se llega a un acuerdo, aparcar el tema de disputa".
Tú con tus amigos, yo con los míos
No parece una mala opción tomarse unos días de vacaciones por separado, aunque no es una costumbre muy extendida en España. No obstante, según los días que se prevea pasar juntos -en algunos casos hasta 30 días o un mes-, parece poco aconsejable compartirlos todos con la pareja si la relación está en horas bajas. "Es una buena opción, tanto para parejas en crisis como para otras que funcionan bien", opina Coca. "Una recomendación es que terminen el periodo vacacional juntos, para compartir experiencias y enfocar el regreso a la rutina". No hay que pasar siempre cada minuto juntos, durante todos los días. "Hay que dejar espacio al otro, pero esta generosidad debe ser recíproca", aclara.
Tratamiento
A pesar de que el mes de agosto es el mes de vacaciones por antonomasia, no parece que sea el más tranquilo para los terapeutas, como señala Trujillo: "Muchos acuden a la consulta porque no están bien con su pareja y temen estos días o porque no saben si irse juntos o no". ¿Qué deben hacer las parejas en crisis durante el verano con respecto a su tratamiento? "Yo siempre aconsejo que no lo interrumpan, igual que también aconsejo que hagan algunas sesiones más intensas antes y después de las vacaciones", añade.
El regreso a la rutina
A las parejas en crisis que pongan muchas expectativas en sus vacaciones de verano les costará encontrar el desenlace que esperan. Es entonces cuando llega el desencanto. Si este periodo no ha sido como se deseaba, las parejas, tanto en crisis como no, deben ser muy cuidadosas con la vuelta a la rutina. Éste es uno de los motivos por los que se recomienda regresar con un par de días de antelación a la vuelta a la vida laboral. Los expertos aconsejan no tomar decisiones drásticas tras unas malas vacaciones, ya que surgen demasiadas emociones como para elegir con claridad. "Es mejor entrar de nuevo en la rutina para ver las cosas con más perspectiva", afirma Trujillo.

DÍAS SIN HIJOS
Los hijos son una gran fuente de satisfacción para sus padres y, cuando llegan las vacaciones de verano, es normal que quieran dedicarles mucho tiempo. Por un lado, desean disfrutar de ellos, y, por otro, se sienten en deuda por el poco tiempo que les dedican el resto del año. Pero uno de los principales problemas de las relaciones de pareja en que ambos trabajan y tienen hijos es el poco tiempo del que disponen para la intimidad. La pareja necesita tiempo para sentir que son más que un padre o una madre. Helena Trujillo señala que "quizá el motivo primero de las parejas en crisis es la falta de comunicación e intimidad". Para evitarlo, propone que "las parejas que crean que necesitan estar solos, no se sientan culpables por dejar a los niños unos días con sus abuelos o en unas colonias".


martes, 5 de enero de 2010

Un regalo de reyes


UN REGALO DE REYES



El día amanece radiante, las calles aún están húmedas de la lluvia caída la noche anterior. Los comerciantes se afanan en abrir pronto sus negocios y suben ruidosamente sus persianas. No es un día cualquiera, es aquél en el que todos hemos soñado en nuestra infancia, aquél en el que la noche nos parece más larga que nunca, en el que nuestros sueños anuncian personajes cargados de regalos.

Este ha sido un año difícil para muchos, crisis, paro, problemas económicos, embargos, tristezas, desaliento. ¿Traerán alguna esperanza los Magos de Oriente? ¿Qué nos deparará esta nueva década que recién se estrena? Estamos tan acostumbrados a sufrir por todo, a ver siempre la paja en el ojo ajeno, a olvidarnos de las pequeñas virtudes y de todo lo bueno que también tiene la vida.

Si hubiera escrito una carta a los Reyes Magos no le habría pedido que me tocara la lotería, que no estaría mal, ni que mi teléfono no dejara de sonar porque la gente se anima al psicoanálisis, que tampoco estaría mal; sino que les pediría que fuésemos un poquito diferentes. A veces somos tan tercos que no queremos aprender nada nuevo, nos aferramos a nuestros antiguos ideales que nos prometen el oro y el moro y que nunca se cumplen. El hombre es el único animal que cae una y otra vez en la misma piedra, y no hay forma de sacarlo de ese círculo. Está más valorada la hipocresía que la sinceridad, se prefiere al falso amigo al que nada le importas, que al buen amigo que te advierte de los peligros de tus conductas. Se prefiere el cinismo del que critica por hacer daño y que no barre su propia casa, ni educa a sus propios hijos ni ama a nadie sólo a sí mismo. El mundo gira y gira como dice el tango, y a veces es un mundo tan traicionero, donde es uno mismo el que se traiciona, el que puede alejarse de su propio rumbo y vivir la vida de otros que ya vivieron. No nos damos cuenta de que si uno no se para a pensar a dónde quiere ir, puede llegar a cualquier lado, a una cloaca.

Queridos Reyes, si escribiera una carta, os pediría más sensibilidad, más humanidad. La vida no puede vivirse de cualquier manera. No puedo hacer al otro responsable de mis problemas ni mirar al cielo para ver caer las soluciones. Un poco de sentido común, de espíritu científico, de cultura. Este mundo necesita más personas que amen la vida y no la desperdicien. Más letra y menos sangre, más palabras y menos lágrimas.

Si una carta sirviera para todo esto estaríamos salvados. Pero la vida no es sueño, la noche de Reyes es eso, una noche. Y mañana el día amanecerá, como otros tantos, llenos de rencor, avaricia, silencio. A no ser que tú, que yo, que nosotros, nos animemos a lo contrario.


Helena Trujillo
Psicoanalista Grupo Cero

miércoles, 27 de mayo de 2009

Esta tarde, entrevista en ESPAÑA DIRECTO

Esta tarde saldrá una entrevista que me han realizado en el programa de Televisión Española "ESPAÑA DIRECTO", el horario de emisión del programa es de 18:20 a 20 horas.

En estos enlaces podéis ver el programa:

Televisión Española A la carta

Ver España Directo


El motivo de la entrevista es hablar de las relaciones de pareja ante la crisis económica.
¿Cómo afecta la crisis a los vínculos de pareja?
¿Hay mayor tendencia la ruptura sentimental?
¿Aguanta más la gente porque ahora no hay dinero para separarse?
¿Sensacionalismo periodístico o la crisis económica afecta al amor?

Las respuestas esta tarde.


¿Y tú, qué opinas?

jueves, 29 de enero de 2009

Un empresario SE HACE

UN EMPRESARIO SE HACE
¿Qué hace una mujer hablando de estas cosas? ¿Qué hace una psicoanalista hablando de empresas? ¡Lo que hay que oír! Cuántas veces han querido negar mis palabras, me han tomado por inepta tantas otras y, sin embargo, el tiempo pone a todos en su sitio. Una mujer, también psicoanalista, por supuesto que tiene potestad para hablar de empresa, de política y de muchas otras cosas.
Muchos que creían demasiado en sí mismos y no escuchaban deberían ahora arrepentirse de no haber querido contar con los servicios de un psicoanalista. No son pocos los que aún piensan que eso es cosa de enfermos y locos, pero ellos son los que ahora han de padecer sus malas decisiones. Todos los buenos empresarios y las grandes empresas han sabido incorporar el asesoramiento de profesionales independientes, sólo estos son capaces de ofrecer una visión excéntrica y realista de las situaciones que atraviesa cada empresa. Las relaciones interpersonales, los procesos de cambio y crecimiento, fenómenos como el miedo o la ambición desmedida, pueden hacer peligrar, y de hecho lo hacen, el buen curso de un proyecto empresarial o profesional.
Aquellos que, sin embargo, creen saberlo todo, que no reconocen haber aprendido nada de nadie y que culpan de sus males a otros, son aquellos que fracasarán con más probabilidad. Todos hemos necesitado de otras personas, con más conocimientos, más experiencia, con otra visión, para llegar a ser lo que somos y, si de crecer se trata, hemos de seguir contando con los servicios de personas más expertas. No obstante, vivimos en un mundo donde el egoísmo y el afán de “querer solo” nublan la razón de muchos. Sólo hay que echar un vistazo a las empresas más sólidas para comprender que fueron necesarias muchas personas para llegar a ser lo que son, que la inversión en los propios medios de producción es fundamental y que el cuidado de el factor humano es lo que hará a esa empresa permanecer.
Hoy en día muchas empresas caerán, también muchos que se autodenominaron empresarios y han demostrado no haber sabido serlo. Parte de responsabilidad puede que la tenga la presente situación económica, pero gran parte recae en el tejado de cada uno, en el trabajo previo, en la constancia, en el trato ofrecido a los clientes y a los proveedores, en haberse dejado llevar o no por el brillo del dinero y haber descuidado las inversiones que su empresa necesitaba. Ahora llegan las consecuencias de lo hecho en estos años pasados. Aquellos que supieron gestionar bien sus recursos y tomar buenas decisiones, serán los que saldrán fortalecidos de estos tiempos difíciles. Aquellos otros que sólo sabían pavonearse lo van a pasar bastante mal y tendrán que empezar de cero, deseo que con alguna lección aprendida.
Ni Zapatero, ni Rajoy ni ningún otro político de turno nos van a regalar nada. Por ello, aprendan la lección: hay que elegir al que nos escucha y al que nos aconseja.

Helena Trujillo Luque
Psicoanalista Grupo Cero

miércoles, 28 de enero de 2009

Una salida a la crisis

Ya tenemos otra salida a la crisis. Si estamos en recesión económica, si no hay trabajo, si cada vez vienen menos clientes, si no podemos pagar la hipoteca, si nuestra pareja ya no nos quiere, si nuestros hijos pasan de nosotros, si Zapatero no nos gusta como presidente, si Rajoy no nos da confianza, si nuestra mamá ya no nos llama, si el vecino se compró el coche que te gustaba, ... Si te pasa algo de esto, si no sabes qué hacer, si no te quedan esperanzas, puedes hacer como ese padre de familia americano que ha acabado con su vida y la de su familia porque no sabía cómo hacer frente a sus problemas.

No es el primer caso de estas características, de cuando en cuando nos llegan noticias tan lamentables como esta. Es una solución, o al menos esto pensó este hombre, ya nada se puede hacer por él. Cuántas veces yo misma pensé que el suicidio sería la única solución para dejar de sufrir. Así no habría más problemas de dinero, de trabajo, de pareja, así no habría que soportar ningún desplante, ni derramar una lágrima más. Cuántas veces usted lo habrá pensado también. Parece que esta idea es muy común, lo que no debe serlo es llevarla a la práctica.

Muchas veces llegamos a ella como consecuencia de alguna insatisfacción o dificultad, y dígame si esto no es frecuente en nuestras vidas. Es cierto que hay muchas alegrías, pero alguna pena que otra también hay. ¿Por qué le damos tanto protagonismo a las insatisfacciones y dificultades? ¿Por qué no nos damos cuenta que después de la tormenta llega la calma? Es muy triste, y perdonen que haya empezado hoy invitándoles al suicidio, es muy triste, digo, que una persona llegue a quitarse la vida, incluso que se la quite a otras personas, porque no sabe cómo salir de una situación, porque se encuentra solo, porque no tiene ayuda o no sabe o no quiere pedirla. Cuántas veces esa tendencia que todos tenemos a PODER SOLOS nos lleva a graves consecuencias.

Sí, yo también he llorado, pero he reído muchísimas veces. Sé que volveré a llorar, pero estoy segura de que también volveré a reír. Lo que quiero decirle es que si hoy hay crisis, si nos van las cosas un poco mal o no tan bien como antes, ¿por qué no reconocemos que llegarán tiempos mejores? ¿Por qué no pedimos ayuda si la necesitamos? ¿Por qué ser protagonista por tu muerte y no por tu vida? Está claro que no podemos salvar a todo el mundo, ni asegurar que a todos nos vaya a ir bien, ni que vayamos a ser felices y comamos perdices, pero si estamos aquí, en este mundo, no les parece que podríamos hacer algo para salir adelante.

Si nos tendemos la mano los unos a los otros, si aprendemos a aceptar la ayuda y el trabajo de otras personas, si pensamos que hoy me ayudan a mí y mañana yo podré ayudar a otros, haremos posible un hoy y un mañana. La vida, créanme, siempre es mucho mejor que la muerte. Prueben a leer un buen poema, a echar un buen polvo, a ver una película, a ganar una buena suma de dinero, a conocer a una mujer o a un hombre interesante, a tener un buen amigo o a tumbarse en el diván de un psicoanalista y dejarse llevar. Créanme, siempre es mejor vivir aunque uno se equivoque, que morir y que el mundo siga sin ti. Porque, hay que saberlo, el mundo sigue girando y girando. Yo prefiero estar en él, cuanto más tiempo y con más intensidad, mejor. No estoy sola. ¿Y usted, quiere acompañarme?