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jueves, 15 de septiembre de 2016

¿Padeces miedos o fobias?

Los miedos y las fobias

Colaboración de la psicoanalista Helena Trujillo

 en Locuciencia


La psicoanalista Helena Trujillo fue invitada, una vez más, al programa de radio Locuciencia dirigido y presentado por el científico Vicente Timón y acompañado por su hija Ángela Timón. 
En esta ocasión hablamos de los miedos y las fobias.







sábado, 13 de octubre de 2012

Charla de Psicoanálisis: Fobias. Todas las respuestas


CHARLA-COLOQUIO DE PSICOANÁLISIS
FOBIAS.EL MIEDO IRRACIONAL

JUEVES 28 DE OCTUBRE DE 2012 A LAS 19:30 HORAS

Lo que en las fobias nos llama la atención no es tanto su contenido como la intensidad del temor ante objetos o situaciones nimias. Lo importante no es el objeto en sí mismo, sino la función del objeto. El objeto de la fobia juega un papel metafórico. El objeto de la fobia es siempre un significante. Es el elemento alrededor del cual van a gravitar toda clase de significaciones, formando a fin de cuentas un elemento que suple lo que faltó al desarrollo del sujeto.
Freud define la fobia como un miedo a no tener miedo. El objeto encierra al sujeto en una muralla donde se protege de los miedos.
¿De qué se protege el sujeto? Del acercamiento de su propio deseo.


ENTRADA GRATUITA
Impartida por la psicoanalista de Grupo Cero Helena Trujillo Luque
Más información telf. 952 39 21 65

jueves, 28 de abril de 2011

Las fobias, ¿por qué?

LA FOBIA. UNA SALIDA A LA ANGUSTIA.

¿Vivir sin angustia? Imposible.
La angustia es la primera una reacción ante el peligro, un daño temido procedente del exterior; sin embargo existe una angustia, que podemos denominar angustia neurótica, donde se muestra como reacción ante algo enigmático e inadecuado. Como todos sabemos, de un peligro exterior se puede escapar con la huída, pero de los peligros interiores no podemos escapar.  No es posible vivir sin angustia porque, como estamos viendo, es un mecanismo adaptativo necesario para la vida, sin embargo vivir angustiado es terrible e injustificado.
Cuando hablamos de una persona angustiada nos estamos refiriendo a alguien que no sabe por qué se siente así, no controla su malestar y este le domina. La angustia es el único afecto que no engaña, no tiene objeto. La angustia indica "ahí está tu deseo". La angustia no es ocasionada por la pérdida de algo sino, al contrario, por el llenado, el demasiado lleno que invade al sujeto. La angustia señala la proximidad del goce.
La fobia es una protección contra la angustia. Los síntomas se forman para impedir el desarrollo de la angustia. Ante esa angustia interior el fóbico encuentra una salida en la producción del objeto fóbico, evitando ese objeto evita la aparición de la angustia.
La angustia de la fobia es condicional. No aparece sino ante la percepción de su objeto, puesto que sólo entonces existe el peligro. El objeto fóbico viene a hacer de muralla al goce, es un significante que protege al sujeto del acercamiento al deseo. La verdadera función de la fobia está en sustituir al objeto de la angustia por un significante que provoca temor.
El fóbico es un especialista en evitar cualquier variación, el más mínimo cambio lo sumerge en la angustia. Poco a poco va limitando su vida. Las fobias pueden ser muy incapacitantes para el que las padece: a veces no puede salir de casa, no puede trabajar para ganarse su sustento, de tal manera que queda en total dependencia económica. No existe una relación directa entre el miedo y el objeto de la fobia, simplemente juega un papel simbólico para mantener la angustia a raya.
Las neurosis en general, y las fobias en particular, son hechos mezquinamente solitarios, no quiere esto decir que los que enferman de ello sean culpables, ellos no sabían que su destino era padecer una fobia, simplemente no querían saber nada de otra cuestión.

Helena Trujillo Luque
Psicoanalista
www.htpsicoanalisis.com
Si desea concretar una cita contacte en info@htpsicoanalisis.com 

lunes, 22 de marzo de 2010

Sobre las fobias

Preparando mi colaboración de mañana en televisión, donde hablaremos de las fobias, me ha parecido interesante compartir con ustedes este interesante artículo que han subido a la web mis compañeros del Departamento de Clínica Grupo Cero. Espero que les parezca también interesante a ustedes.

LAS FOBIAS O MIEDOS
Las fobias son miedos. La psiquiatría clasifica las fobias, según el objeto que aparentemente provoca el miedo: claustrofobia: miedo a los espacios cerrados, hidrofobia: miedo al agua. Se trata de un miedo exagerado frente a algo que habitualmente no nos provoca ningún temor. Para el psicoanálisis lo importante no es tanto el tipo de fobia o el objeto frente al que se produce el miedo sino todo el mecanismo implicado en la enfermedad.
Las fobias clásicas, podríamos llamarlas así: fobia a las arañas, a los ratones, a las serpientes, a las tormentas, a la noche o a la oscuridad. Cosas que a todos nos intranquilizan un poco. O aquellas fobias que aparecen después de un accidente: por ejemplo, fobia a conducir después de haber tenido un accidente de coche, son más del orden de la histeria. El sentimiento predominante en la histeria es el asco. Por eso algunas personas, cuando se les preguntan por la fobia, dicen que es asco, por ejemplo: la fobia a las arañas, o a las cucarachas, como asco a las arañas o a las cucarachas.
Las otras fobias, a objetos inhabituales: por ejemplo, a los caballos, a los ascensores, a los transportes: el avión, por ejemplo, son verdaderas fobias, no son histerias.
El afecto predominante en las fobias, es la angustia. Todas las restricciones, las precauciones y las prevenciones del fóbico, son para evitar el ataque de angustia. Por ejemplo: tiene fobia a los espacios abiertos: agorafobia, y no sale de casa para evitar un ataque de angustia. El ataque de angustia, consiste en palpitaciones, sudoración, respiración acelerada, presión en el pecho y sensación de muerte inminente o miedo a volverse loco.
El miedo de las fobias nos parece irracional: ¿porqué tener miedo a los ascensores?, si no pueden hacerte nada. Si te quedas encerrado, llamas al timbre y te sacan, son frases que se le dicen al que tiene fobia a los ascensores para convencerle de la irracionabilidad de su miedo. La clave está en que el miedo no es a los ascensores, se ha producido un desplazamiento del miedo, que inicialmente era a otro objeto, a los ascensores.
Las fobias son muy frecuentes en los niños, y generalmente en la niñez, se curan sólo con el propio crecimiento, sin intervenciones exteriores. El niño pequeño encuentra en la madre su primer amor, y en el padre el obstáculo mayor para conseguir ese amor, es un competidor. El niño, además de amarlo tiernamente, también desea su desaparición, su muerte. Así que el primer miedo de los niños es al padre. ¿Qué me hará papá si se entera de lo que siento por mamá y que además, me gustaría que él se fuera?
Luego el miedo, es señal del deseo. Es porque deseo a mamá, que me da miedo papá. Pero como admitir que temo a papá sería admitir que deseo a mamá, el miedo se traslada a otros objetos, es decir, se desplaza. Ahora no tengo miedo a papá, sino que tengo miedo, por ejemplo, a los caballos. En realidad, por no aceptar el temor al padre, el fóbico termina teniendo temor, miedo de todo. Cuando el miedo no está en su lugar, se teme a todo.
El objeto que se elige para la fobia, no es un objeto cualquiera, tiene una íntima relación con la historia personal del fóbico. Por ejemplo: un niño que tenía fobia a los caballos, había jugado muchas veces a que el padre se arrodillaba en el suelo, como si fuera un caballo y el niño se montaba encima. Era, pues un animal que representaba al padre.
El objeto de la fobia de los niños es muy frecuente que sea un animal: miedo a los perros, a los lobos, a los leones. Esto es porque para los niños es menor la distancia entre los animales y los hombres, para ellos es más fácil tomar a un animal para representar a un humano. Hay muchas frases que equiparan a los animales con el hombre, cuando llamamos a alguien animal, o cuando le decimos: no seas burro, o te estás poniendo como una vaca, o como una foca, o estás fuerte como un toro...En todas esas frases, equiparamos al hombre con un animal, no es tan raro que el niño haga lo mismo en la fobia.
Además en todos ellos está en juego el miedo a ser mordido o comido por el animal objeto de la fobia.
Las fobias pueden ser muy incapacitantes para el que las padece: a veces no puede salir de casa, no puede trabajar para ganarse su sustento, de tal manera que queda en total dependencia económica. Los fóbicos cada vez limitan más su actividad cotidiana, para evitar el contacto con el objeto fóbico desarrollan todo una serie de conductas de evitación o precaución que los va encerrando dentro de una muralla cada vez más limitada. Por ejemplo, en la agorafobia, y en muchas otras fobias, terminan sin poder salir de casa o necesitan una persona que les acompañe a cualquier sitio, a la cual se la conoce como acompañante fóbico.
Las fobias son uno de los trastornos psíquicos más frecuentes. El fóbico en general tiene miedo a las personas, evita el contacto con los otros lo cual limita su vida social de manera muy importante.
Y si el paciente no puede salir de casa, puede comenzar su psicoanálisis por teléfono o por Internet y en cuanto se restablezca y comience a poder salir de casa, puede si quiere, ir a la consulta del psicoanalista.