martes, 9 de noviembre de 2010

Usted no ayuda


USTED NO AYUDA
Muchas veces se ha planteado tomar medidas, dar un paso para conseguir esos propósitos que hace tiempo viene planteándose. Luego son agua de borrajas y el tiempo pasa como si nada. Esta vez ha sido diferente, algo en usted ha encendido esa lucecita que le indica que es el momento, que ya no aguanta más. Puede que en su caso se haya decidido a apuntarse al gimnasio, iniciar esa dieta que tanta falta le hace o tal vez se animó a pedir, por fin, cita con el psicoanalista. Lo más difícil está hecho.
Ahora el trabajo es comenzar y mantenerse el tiempo necesario, sin desanimarse, hasta alcanzar el objetivo. Esto no es nada fácil. La mayoría de las veces somos nuestro mayor enemigo. Si ya nos costó dar ese primer paso, ahora el problema es que la mayoría de las veces abandonamos en estas primeras fases. Al ser humano nos cuesta poner de nuestra parte para generar los cambios que nuestra vida necesita, movernos del apoltronamiento al que tan fácil es acostumbrarse. Todos recordamos esa frasecilla de “más vale malo conocido que bueno por conocer” y que nos engaña tantas y tantas veces. Creemos que el mundo es injusto, pero no necesitamos a nadie que nos ponga la zancadilla, ya estamos nosotros para ello.
Los profesionales estamos para dar esa energía y esos ánimos que a veces escasean, pero es imprescindible su ayuda para que podamos hacer nuestro trabajo. ¿Qué sería un psicoanalista sin pacientes? Me tengo que ocupar de estar en mi sillón escuchándole, pero usted no debe descuidar su compromiso que se va forjando a través del tiempo, como las cosas importantes de la vida. Es cierto que la sociedad actual nada ayuda, ya que nos educan en ideales donde el concepto de trabajo muchas veces brilla por su ausencia. He de tener la paciencia que nadie tuvo con usted, los ánimos que a veces a usted le faltan, pero no me lo ponga tan difícil. No puedo ir a su casa a buscarle, no puedo convencerle de lo que no está previamente convencido. Me acuerdo ahora del aforismo: “No es bueno esperar que las cosas vengan del cielo, no es bueno esperar que otro haga por mí lo que ni siquiera yo soy capaz de hacer”, qué razón tiene, si uno no pone de su parte nadie podrá ayudarle.
Debe saber, no obstante, que estructuralmente esto ocurre. La Humanidad no acepta gustosa ningún paso, recordemos cuando se quemaban a los más eminentes científicos por contradecir con sus ideas la moral vigente. Ahora es usted el que a veces quema sus posibilidades de crecimiento, el que se cierra las puertas al bienestar, el que me niega la posibilidad de ayudarle en el largo camino que es la vida. Pero aquí seguiré, en mi sillón, trabajando, porque algún día volverá a darse esa oportunidad, porque algún día sus fantasmas llamarán de nuevo a su puerta y esa vez no podrá soportar su soledad. Si lo necesita, ahí estaré. 


Helena Trujillo

lunes, 8 de noviembre de 2010

La soledad no es estar solo


LA SOLEDAD NO ES ESTAR SOLO
Para un hombre culto la soledad no existe o cuando existe es vicio o altura,
 nunca sufrimiento, nunca espera de nada.
Miguel Oscar Menassa

Cuántas veces habremos oído la frase: “tengo miedo a estar solo”. No cabe duda de que somos seres sociales y necesitamos de los demás para constituirnos a nosotros mismos, no sólo para cubrir nuestras necesidades de afecto y desarrollo personal, sino también para afianzar nuestra autoestima. Este miedo a la soledad parte de nuestra dependencia infantil, nos sumimos en el temor a ser abandonados hasta que constituimos la presencia del otro en su ausencia. Las personas no sólo existen cuando están, también cuando no están. El gran problema de muchas personas es que se sienten solos porque aniquilan al otro en su fantasía. Decir “estoy solo” es como decir nadie existe y esa negación es la que nos enferma.
Una vez que el ser humano se da cuenta de su finitud, de que su existencia está encaminada a este acontecimiento, nace la preocupación por el ser. Es la muerte la que le va a dar verdadero valor a la vida. Son los límites los que nos permiten vivir de una forma saludable. Cuando entendemos que las relaciones también han de tener sus límites amamos con más libertad, pero no todos somos capaces de aceptarlo. Todas las relaciones de extrema dependencia son relaciones condenadas al fracaso y a la agresividad. Cuando entiendo que el otro es una posesión soy capaz de encerrarlo con tal de no perderlo, ahí no hay amor. El amor es amor a un objeto, hace del otro un objeto, con lo cual entra en juego el régimen de propiedad, hace individualistas, mientras que el deseo no desea objetos sino que desea deseos, hace sujetos deseantes, sujetos que saben que la soledad no existe, o se vive entre otros o se vive entre fantasmas.
Este temor no es nada nuevo, pero es cierto que las sociedades modernas, a pesar de los avances técnicos, fomentan el aislamiento y falta de comunicación. Nos han educado en el consumismo sin límites, pero no nos han enseñado a relacionarnos con otras personas. Nadie nos dijo que comprometerse con otros es lo que genera autoestima y bienestar, que elegir nuestros compromisos es el mayor grado de libertad. Somos caldo de cultivo para el egoísmo y la envidia. Amamos al otro para utilizarlo en la satisfacción de nuestras necesidades, para no estar solos, pero no hemos aprendido a conocer al otro en su verdadera dimensión. Cuando amamos por necesidad es cuando vivimos con miedo a ser abandonados. Podríamos preguntarnos por qué tantas parejas que ya no se aman y aún así siguen viviendo juntos. Es clara la respuesta, por miedo a la soledad. No saber arreglárselas con la propia soledad se convierte en un problema para vivir, acabas viviendo con cualquiera.
En muchas ocasiones hay un temor previo, el temor a arriesgarse, a dar y no recibir, tememos equivocarnos y por ese motivo no emprendemos nuevos proyectos y relaciones. Pero como dice el poeta Miguel Oscar Menassa “En las relaciones intersubjetivas, lo único que se arriesga es un poco de seguridad y un poco de dinero; el resto, ganancia, todo humano”. Hay que arriesgarse a ganar. Las relaciones sociales no se buscan, se encuentran en el camino del trabajo, de las aficiones, de los compromisos. Cuando alguien que se siente solo me pregunta cómo puede hacer amigos siempre le digo que los amigos se encuentran indirectamente: “Apúntate a algún curso, practica el deporte que te gusta, sal al mundo y ahí producirás relaciones. Hay que repetir el acto para encontrar a personas que también tengan esa afición”. No hay edad para las relaciones sociales, seamos jóvenes o mayores todos necesitamos de otras personas para sentirnos vivos y si algo te impide estar con otros, acércate a ellos a través de los libros, la televisión, el teléfono, internet.
También están esas otras personas que lloran por las esquinas porque se sienten solos, ¿no será que no saben amar? Hay que aprender a amarse para luego amar a los otros. El sentimiento de soledad está relacionado con el aislamiento, la noción de no formar parte de algo, la idea de no estar incluido en ningún proyecto y entender que a nadie le importamos lo suficiente como para pertenecer a su mundo. Se puede interpretar la soledad de dos maneras: estar solo o sentirse solo. Estar solo es un hecho común para todos, no siempre estamos acompañados. Esta experiencia de soledad se puede disfrutar mucho y suele ser muy constructiva. Sentirse solos es diferente, porque uno se puede sentir solo también en compañía, en ocasiones no nos sentimos a gusto con las personas que nos rodean. El sentimiento de soledad, tiene que ver con no haber forjado una escucha o haber perdido una escucha. A veces este sentimiento acontece ante una separación o ante la pérdida de un ser querido, quién no ha vivido una situación como esta a lo largo de su vida. Cuando uno se encuentra bien, no importa llegar a casa y estar solo, porque nos sentimos acompañados de todas nuestras relaciones y compromisos. Vivir solo puede ser una buena opción de vida, pero no puede hacerse si no gozamos de unas buenas relaciones sociales, si no gozamos de una buena salud social.
La cultura nos permite no sentirnos solos jamás. Es cuando sólo nos escuchamos a nosotros mismos que entramos en ese vacío de la soledad. Cuando abrimos un libro, escuchamos a otros, otras vidas laten conmigo, es imposible sentirse solo.
Recostada en el diván ella recorría entre palabras los momentos más duros de su vida. Se sentía terriblemente sola, todo lo que quería había muerto, hasta sus ilusiones. El primer día que la vi era como un fantasma, un ser sin alma que buscaba el aliento necesario para seguir viviendo. Sola, en una vida tejida a través de los años, no sólo no tenía con quién hablar, sino que no tenía para quién vivir.
La soledad invadía todos los espacios, del trabajo a casa y de casa al trabajo, así transcurría su vida desde que él había puesto punto y final a la enfermiza relación que mantenían desde hacía años. Desde la muerte de sus padres, ella había volcado todas sus esperanzas en esa relación de pareja. No le importaban las amistades ni ocupar su tiempo libre. Él llenaba su mundo, ya no necesitaba más. Perderlo no estaba en sus planes. El mundo se le vino encima el día en que hizo las maletas y se marchó para no volver.
Los colores que antes llenaban su vida se volvieron oscuros. La última puerta a la felicidad se había cerrado para ella. Para él vivir con una persona así se le había hecho insoportable. La dependencia era tal que le faltaba el aire, ella no daba opciones, empobrecieron su vida hasta el extremo de que en el mundo sólo estaban ellos dos, todo lo demás vacío. Ahora ella estaba sola. Apostó a un único número y lo perdió todo. Había aniquilado de un plumazo toda la humanidad. Ni el trasiego de la ciudad conseguía hacerle sentir que había otros. Estaba encerrada en sí misma, en su propia cárcel.
Desde un principio, parecía que yo no existía para ella. Hablaba para sí misma, no daba lugar a mis intervenciones, apenas había cruce de miradas. Con el tiempo fue derribando los altos muros que había construido y fue dejándome entrar, alguna sonrisa, algún gesto de complicidad. Un día llegó a decir que se había puesto ese vestido para estar guapa para mí. Parecía ilusionada por sus sesiones, por contarme su vida cotidiana y, también, empezaba a tener alguna ilusión de futuro. Pequeños destellos de luz dejaban entrever un mundo más rico que ese pequeño en el que ella había vivido tantos años.
Un día llegó a la consulta irreconocible, sonreía de lado a lado de la cara. Se había inscrito en la universidad y empezaba las clases con ganas. Tenía ganas de tener compañeros, tener horarios, moverse de su anquilosamiento. Hacía dos meses que había retomado una relación de amistad con una compañera de la infancia, quedaban de vez en cuando para tomar café, ir de compras. Hacía años que habían roto el contacto y no sabía por qué. Empezó a entender que la relación de pareja no era ninguna solución para su vida. “No es bueno amar como si el otro fuera la única persona del mundo” –dijo. Escuchar esas palabras de su boca ya eran un gran paso.
Ya no temía a la soledad, había abierto tantas puertas que ni vivir sola ni estar soltera le hacían sentirse única ni abandonada. Tenía amigos que la querían, tenía personas a las que querer y tenía un fuerte compromiso con su psicoanálisis. Había entendido que un libro basta para estar con otros, que son los compromisos los que te hacen vivir, que comprometerse no era entregar tu vida al primer postor.

Helena Trujillo Luque
Psicoanalista Grupo Cero
www.htpsicoanalisis.com

Charla de Psicoanálisis: El concepto de inconsciente en la vida cotidiana

CHARLA COLOQUIO DE PSICOANÁLISIS


Viernes 12 de Noviembre a las 19:30 hrs.

EL CONCEPTO DE INCONSCIENTE EN LA VIDA COTIDIANA
Impartida por la psicoanalista Helena Trujillo
Presentada por D. Antonio Vela, Profesor de Psicología Dinámica de la
Facultad de Psicología de Málaga
Sala Ámbito Cultural de El Corte Inglés
C/Hilera, s/n Edf. Hogar Departamento de Librería

ENTRADA LIBRE

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Reflexiones de los jóvenes tras la visita del Poeta Miguel Menassa al Colegio Santa Teresa de Jesús de Ourense.



VISITA DE MIGUEL ÓSCAR MENASSA, POETA NOMINADEMIO NOBEL DE LITERATURA 2010
El miércoles 27 de octubre, acompañado por el Círculo Poético,  visitó el Colegio SANTA TERESA DE JESÚS Miguel Óscar Menassa, médico, poeta y psicoanalista, candidato al Premio Nobel de Literatura 2010 y uno de los más importantes escritores de la lengua castellana.
En el Salón de Actos del Colegio se dirigió  a los alumnos y alumnas de Bachillerato para hablarles de su experiencia como médico, poeta y pintor. Valoró el trabajo, el esfuerzo, la dedicación y el afán de superación. Con humor y ternura, animó a los chicos y chicas  a leer y a escribir, a perder el miedo de  enfrentarse a la “hoja en blanco, a la tela en blanco”, y hacerlo día tras día, sin miedo al fracaso. 

ESTO ES LO QUE PIENSAN Y SIENTEN NUESTROS ALUMNOS Y ALUMNAS TRAS EL ENCUENTRO CON MIGUEL ÓSCAR MENASSA:
HELENA, MÓNICA: “gran oportunidad de haber conocido a un poeta, pintor, médico…pero sobre todo a una gran persona”.
NEREIDA:   “…supo conciliar la poesía con la medicina, con el psicoanálisis”. 
“hombre de gran calidad humana, humilde y generoso”
MÓNICA: “…fomentó la lectura como medio de conocimiento y acceso a la cultura”.
TANIA: “Insistió en la importancia del trabajo para alcanzar cualquier meta; incluso en el amor, para conseguir que dure hay que trabajar día a día…Quiero en mi vida a gente como Menassa”.
ANDREA: ““Menassa hizo mucho hincapié en el trabajo como forma de vida, de cómo en la sociedad actual es sinónimo de obligación cuando es un lujo (…)  Al final de su visita nos dijo que si queríamos conseguir algo en la vida tenía que ser con esfuerzo y dedicación”.
OMAR:”Su presencia fue admirable; sin duda, ha de demostrado ser un gran profesional que se merecía optar al Premio Nobel y no menos ganarlo”.
OMAR, ALBA, ESTEFANÍA y NAZARET:” Lo que más me impactó fue la respuesta a la pregunta: ¿Qué es lo que siente al escribir? Él contestó “Nada, no siento nada” 
MARTA: “Me gustó cuando dijo que aunque nadie crea en ti, y te hagan una crítica no te rindas, continúa para llegar lejos…Después de la charla, aprecio más la literatura y la poesía”.
DIEGO: “Lo que más me ha gustado de Menassa es el ánimo que nos ha dado, diciéndonos que caerse está permitido, pero levantarse es obligatorio”.
NEREA: “También me gustó mucho el consejo que nos dio de que no nos afecten las críticas porque eso puede ayudarnos a mejorar”.
CARLOS: “Nos ha dado claves para tener éxito (…) .Me gustó el momento en que Menassa recitó sus versos”
ADRÍÁN: “Deduje que es un hombre comprometido con la sociedad (…). Siempre supo aprender tanto de los éxitos  como de los fracasos. Me emocionaron sus ganas de vivir para trasmitir en su poesía todo lo que siente y quiere. Un genio” 
MIGUEL ÁNGEL: “Me ha enseñado muchas cosas: No es inspiración hay que trabajar duro para conseguir escribir y leer para saber de qué hablar. Todo requiere trabajo” 
BEATRIZ: Me impresionó cuando le preguntaron por la inspiración y él respondió que no se inspiraba en nada simplemente se sienta ante un folio en blanco y cuando llegan las ideas las escribe”.
NAZARET: “Hombre con presencia y sabiduría, simpático y cercano”.
CRISTINA: “Sentí un gran respeto al ver a un hombre con tanta sabiduría y elegancia que goza de un gran sentido del humor y de un gran poder de la palabra.”
ÁNGELA: “Nos ha demostrado que el conocimiento del campo científico no está reñido con el de las letras”
NEREA: “Me quedé con un detalle que parece difícil pero muy importante para ser un gran escritor: para hablar de sufrimiento en un libro o en un poema, no se necesita estar sufriendo”
KARINA: “Oírle recitar sus poemas cargados de sentimiento, con acento argentino fue muy gratificante. Todos los poema me gustaron.”
ANA: “La visita de Menassa supuso, para mí, una gran experiencia y una gran oportunidad (…) Siempre había tenido ganas de escuchar una poesía en la voz del propio autor.”
EDGAR: “Nos animó a leer …para adquirir cultura y para que nos ayude a escribir.” “ Me gustaron los poemas que nos leyó” 
ESTAFANÍA: “Me gustó mucho la forma de ser del escritor: su naturalidad, cercanía y sabiduría… la forma que tiene de explicar y expresar las cosas”.
ANTÓN: “Tengo que destacar que con sus setenta años, esta persona tan polifacética, no ha perdido el sentido del humor”.
ALBA: “El poeta consiguió mantenernos atentos durante toda la conferencia. Destacaría la cercanía y la humildad (…) Nos mostró otra forma de ver el trabajo, no sólo como una obligación para ganarnos la vida sino un medio para ayudar a los demás(…) Con lo que me quedo de la conferencia: hay que luchar por lo que uno quiere sin bajar los brazos aunque haya personas que no valoren tu trabajo.”
NURIA: “El hecho de que al comienzo de la conferencia se interesase por nuestras inquietudes, en vez de comenzar a hablarnos de su vida, hizo que prestásemos más atención e interés”.
JONATAN: “…a base de preguntas fuimos sabiendo cómo se desarrolló su vida profesional…Nos dio consejos para el futuro a base de su experiencia de vida…”   
HELENA: “…como broche final la lectura de sus poesías…”

Ourense a 29 de octubre de 2010

sábado, 30 de octubre de 2010

Poesía: Maiakovski, Conversación con el inspector fiscal sobre poesía

Ciudadano inspector,
                                perdone la molestia.
Gracias,
              no se preocupe,
                                         me quedaré de pie.
Quiero tratar
                  un asunto bastante delicado:
qué sitio ha de ocupar
                               el poeta
                                         en las filas obreras.
Igual que los que tienen
                                 tiendas y terrenos
también yo debo pagar
                                impuestos.
Usted me pide
                       quinientos al semestre
más veinticinco
                          por no declarar a tiempo.
Mi trabajo
                 es igual
                             a cualquier otro.
Mire
        cuántas pérdidas,
                                 cuántos gastos
invierto en materiales.
Usted sabe
                   naturalmente
                                        eso que llaman rima.
Si la primera línea
                            termina en "ajo"
entonces, la tercera,
                             repitiendo las sílabas
debe poner
                   algo así
                                 como "cascajo".
Si utilizo su lenguaje
                                                         la rima es un cheque,
hay que cobrarlo alternando los versos
y buscas
                 con detalle sufijos y prefijos
  en el cofre vacío
                         de las declinaciones,
                                               de las conjugaciones. 
Coges una palabra
                          y quieres meterla en la estrofa
pero si no entra
                          y aprietas,
                                      se rompe.
Ciudadano inspector:
                                 le juro
que el poeta paga caras
                                      las palabras.
Hablando mi lenguaje
                              la rima es un barril
de dinamita,
                       y la estrofa es la mecha.
La estrofa se consume,
                                  y estalla la rima,
y por el aire y la ciudad
                                       la estrofa
                                                             vuela.
¿Dónde hallar,
                         y a qué precio,
rimas que estallen
                               y de golpe maten?
Quizá sólo sean
                            cinco las rimas
                                                   increíbles
y sin estrenar, perdidas
                                  más allá
                                                de Venezuela.
Me voy a buscarlas,
                                    haga frío, haga calor,
atado por anticipos, préstamos y deudas.
Ciudadano,
                  tenga en cuenta
                                       el pago de los viajes.
La poesía
                 toda
                         es un viaje a lo desconocido.
La poesía
                     es como la extracción del radio
-Un año de trabajo
                           para sacar un gramo.
Sacar una sola palabra
                                 entre miles de toneladas
                                                de materia prima verbal.
Pero ¡qué ardiente
                             el calor de estas palabras
comparado
                   con la humeante
                                           palabra bruta!
Esas palabras
                        mueven
millares de años,
                      millares de corazones.
Claro
               que hay poetas
                                         de distinta calidad.
Muchos
                     de hábil mano,
                                           como prestidigitador,
                                                 sueltan estrofas de la boca,
suyas y de otros.
Y para qué hablar
                                  de los castrados líricos.
Meten un verso ajeno
                                 y están felices.
Eso es
                             robo y despilfarro
uno más entre los que azotan el país.
Esos

       versos y odas
aplaudidos
                     hasta la saciedad
entrarán en la historia
                            como gastos accesorios
de lo hecho
                    por dos o tres buenos versos
                                                                 de nosotros.
Muchos kilos de sal
                            habrás de comer
como suele decirse,
                      y fumar cien cigarrillos
hasta
                  sacar
                                    la palabra preciosa
de las honduras artesianas
                                  de la humanidad.
Rebaje por eso
                     los impuestos,
quítele
              una rueda
                                a los ceros.
Uno noventa
                   cuestan cien cigarrillos.
Uno sesenta
                       la arroba de sal.
Demasiadas preguntas
                                     su formulario tiene:
Ha viajado
                          o no ha viajado? 
Y si le respondo
                         que en estos quince años
he reventado
                      decenas de Pegasos,
                                                         ¿qué?
Póngase usted
                        en mi sitio,
piense en el servicio
                            y propiedades.
¿Qué ha de contestarme
                               si le digo que soy
                                                          caudillo popular
y al mismo tiempo
                                 trabajo a su servicio?
La clase obrera
                      vibra en nuestras palabras,
somos proletarios
                                   motores de la pluma.
La máquina
                   del alma
                                 se gasta con los años.
Dicen entonces:
                   estás gastado,
                                                 fuera.
Cada vez amas menos,
                                       te arriesgas menos
y mi frente
                    desgastada
                                              por el tiempo no arremete.
Entonces llega
                        el desgaste mayor,
el desgaste
                      del alma, del corazón.
Y cuando
                      este sol,
                                    grande y redondo
 se alce
               en el futuro
                              sin lisiados ni tullidos,
ya me habré
                          podrido,
                                     muerto en una cuneta
junto
                      a decenas
                                       de mis colegas.
Hago
                  mi balance final.Afirmo,
                         y no miento:
entre los vividores
                           y actuales fulleros
seré
   el único
                        con deudas impagables.
Nuestra deuda
                           es aullar
                                         como sirenas de bronce,
entre la niebla filistea
                               y el fragor de la tormenta.
El poeta
                    siempre adeuda al universo,
paga con su dolor
                            las multas,
                                                   los impuestos.
Adeudo
                  las calles de Broadway,
los cielos de Bagdad,
                                 el ejército rojo,
los jardines de cerezos del Japón,
todo aquello
                       sobre lo que aún
                                                 no pude cantar.
Al fin y al cabo
                           ¿para qué
                                                  tanto jaleo?
¿Para disparar rimas
                           y atronar con el ritmo?
La palabra del poeta
                                 es su resurrección,
su inmortalidad,
                              ciudadano inspector.
Dentro de cien años,
                       en un pliego de papel
cogerán una estrofa
                                    y resucitarán este tiempo
Y ese día
                        surgirá
con fulgor de asombros,
                                          y olor a tinta
le envolverá en su vaho,
                                señor inspector.
Usted, habitante convencido
                             del día de hoy
saque en el Comisariado de Caminos
                                       un pasaje para la eternidad,
calcule
                 el efecto de mis versos,
divida
                     mi salario
                                    en trescientos años.
Mas la fuerza del poeta
                                    no estriba
en que le recuerden a usted en el futuro
                                                 y se asusten.
No.
                                 Hoy
                                                    la rima del poeta
es caricia también,
                                       consigna,
                                                          látigo,
                                                                       bayoneta.
Ciudadano inspector,
                                      pagaré cinco
             quitando los ceros que van detrás.
Por derecho
                            yo
                                          reclamo un hueco
entre las filas
                             de los obreros
                                               y campesinos más pobres.
Y si usted piensa
                            que todo consiste
en saber utilizar
                                palabras ajenas,
entonces, camaradas,
                                 aquí tienen mi pluma,
y escriban
                           ustedes
                                                               cuanto quieran.
VLADIMIR MAIACOVSKI 
Rusia, 1893

viernes, 22 de octubre de 2010

Este domingo RECITAL DE POESÍA DE AMOR en Málaga


Este domingo a las 20 horas tienes una cita diferente: 

RECITAL DE POESÍA DE AMOR.
La entrada es totalmente gratuita. 
Los alumnos del taller de escritura de los domingos y la coordinadora leerán una selección de poemas de amor de los mejores poetas.


Este domingo no te vas a aburrir. 
Empieza la semana de una forma diferente.


Ya sabes, C/Esperanto,9-2ºD Málaga. 
A las 20 horas. POEMAS DE AMOR... y un poco más.

miércoles, 20 de octubre de 2010

Yo estudié psicoanálisis en Málaga

Yo estudié Psicoanálisis en Málaga, comencé allá por 1996, en mi primer año de carrera. Los nubarrones del futuro laboral desaparecieron abriéndome paso a una profesión apasionante a la que me dedico desde hace más de 10 años.
Desde un principio compaginé psicoanálisis personal, seminario Sigmund Freud y taller de escritura. Luego se irían sumando más elementos. Las clases eran muy diferentes a las de la universidad. Por primera vez estaba muy motivada y no quería perderme ni una clase, ni un evento. Salud, ciencia, política, sociedad, poesía, las clases abarcaban todo aquello que alcanza lo humano, ello te genera una sensación de estar vivo y despierto que antes no había tenido.
El psicoanálisis es un pensamiento revolucionario y de candente actualidad. La producción fundamental de la obra freudiana es el concepto de inconsciente: hay cosas que suceden en el sujeto sin que él sepa nada de ellas, y estos procesos no son azarosos, están sometidos a unas leyes, leyes de las que sólo el psicoanálisis puede dar cuenta.

El psicoanálisis cura, pero no puede ser reducido a un método terapéutico. Movimientos culturales como el surrealismo (que toca la poesía, la publicidad, el cine, la arquitectura actuales...) son imposibles de pensar si no es desde el psicoanálisis.

Y así, podríamos enumerar las aportaciones que el psicoanálisis ha hecho para pensar muchas otras disciplinas.

Por todo ello, la Escuela de Psicoanálisis Grupo Cero viene estudiando y trasmitiendo el psicoanálisis desde hace más de treinta años, trabajando para la formación de psicoanalistas y para la atención clínica a la comunidad.

Queremos acercar el descubrimiento freudiano a la población, como elemento para pensar la realidad y como posibilidad de transformarla. Con motivo de la celebración de estos veinte años, se han convocado los Seminarios Sigmund Freud, Jacques Lacan y Pensamiento contemporáneo (Hegel, Marx, Heidegger). Las clases serán impartidas por psicoanalistas de la Institución.

Los interesados en cursar estos seminarios, deberán realizar una entrevista previa con uno de los psicoanalistas de la Escuela.

EN MÁLAGA: SEMINARIO SIGMUND FREUD

3 años de duración
Becas para estudiantes universitarios
Convenios con el Colegio de Médicos de Madrid

Infórmese y fórjese un futuro de éxito. Tú también puedes.

Más información telf. 952 39 21 65