miércoles, 30 de diciembre de 2009

CAMBIAR DE CLASE SOCIAL NO ES PELIGROSO




¿Cree usted que se transformará en un extraterrestre? ¿Se volverá despiadado  y repudiará a sus personas amadas? ¿El dinero pervertirá su bondad? Cuántas ideas erróneas existen en la mente de una persona que le impiden dar un paso decisivo en su vida. Sabemos gastar el dinero, quemar nuestras tarjetas de crédito en los centros comerciales, vestir a la última moda, viajar hasta el confín del mundo o ponernos labios de plástico. Llevamos coches último modelo, las joyas brillan en nuestra piel, pero nuestros ojos denotan tristeza, nuestra satisfacción sexual escasea, tenemos los dientes podridos, no sabemos educar a nuestros hijos, no hablamos con nuestros familiares…
Saber utilizar el dinero para comprar servicios es algo que implica cambiar de clase social. Comprarse los servicios de un abogado, un dentista, un asesor de imagen, un psicoanalista, eso sólo pueden aquellos que se animen a invertir el papel moneda en lugar de sólo gastarlo. Comprar bienes de consumo no nos transforma, nos mantiene con los mismos pensamientos, incluso en muchas ocasiones nos permite disponer de una vida para la que no estamos preparados. Ejemplos tenemos de personas que tuvieron un accidente mortal con su coche nuevo, o que estropearon su fantástico traje el mismo día del estreno.
El dinero, por tenerlo, no nos enseña a utilizarlo. Hay que transformar nuestra forma de pensar para poner la economía a nuestro servicio y no estar nosotros al servicio de la sociedad consumista. La vida es sólo una y hay que aprovecharla, vivirla con satisfacción, con salud. Educar a los hijos como corresponde. Trabajar no por obligación, sino como derecho y medio de realización personal. Conquistar la sexualidad y no ser esclavos de la moral sexual. Ser responsables, al fin y al cabo, de la vida que tenemos, disponer de los medios necesarios para poder solucionar los problemas que acontecen a lo largo de la vida y no padecerlos  miserablemente mientras disponemos de varias casas, varios coches, montones de billetes debajo del colchón.

Helena Trujillo
Psicoanalista Grupo Cero

lunes, 28 de diciembre de 2009

Aladino y la lámpara maravillosa

ALADINO Y LA LÁMPARA MARAVILLOSA




De pequeña me contaron la historia de Aladino y la lámpara maravillosa. El joven y soñador muchacho se encontró en medio del desierto una antigua lámpara y, mientras la limpiaba, un gran genio salió de su interior. Tras la sorpresa, el muchacho se dirigió al personaje preguntándole quién era y cómo había salido de tan pequeño objeto. El genio, aún aturdido por su larga estadía en el interior de la lámpara, comenzó a contarle su historia. Aladino, estupefacto por lo que estaba escuchando, comenzó a imaginar qué deseos le gustaría que se hicieran realidad. Es tan fácil dejar correr la fantasía, tan sugerente pedir y que se haga, al instante, realidad. Aladino eligió entre el amplio y ambicioso abanico de posibilidades tres deseos, según lo que el genio acababa de decirle. Deseos que cambiarían su vida al instante.
Hoy, a punto de cumplir años, las cosas no son como los cuentos ni nuestra ingenuidad es la de nuestra infancia. La realidad nos devuelve muchas veces  algún que otro desengaño y conseguir lo que anhelamos no es tan fácil como frotar una lámpara maravillosa. No obstante, que las cosas no se consigan de inmediato no empaña la alegría de conseguirlas.
En estos días festivos, de encuentros familiares, de comidas de empresas y de amigos, he tenido la oportunidad de compartir mesa con relaciones que se han ido estableciendo en estos años de trabajo. Vínculos que a veces una misma no se da cuenta que tiene y, sin embargo, ahí están y crecen con los años. Personas amables, con profesiones interesantes y ambiciones de futuro se van sumando, poco a poco, y van enriqueciendo mi mundo, mundo soñado algún día en el pasado y que se va haciendo realidad, granito a granito.
No me desilusiona que la vida no sea como en el cuento de Aladino, que a veces haya que hacer un esfuerzo para levantar el teléfono y llamar a alguien desconocido, que haya que pasar momentos difíciles, que incluso una llegue a sentirse una incomprendida en su tierra. La vida siempre te devuelve con creces lo que has sembrado y compartir una noche, una tarde, con estas personas de bien, multiplica mis energías. Ellos y ellas son los que iluminan mi camino, los que ponen su energía en el exterior para cambiar la realidad de su casa, su barrio, su ciudad. Presentadores de televisión, directores de diarios, empresarios, médicos, promotores asociativos, políticos, conocedores de su tierra, maestros, etc.
Los grandes proyectos se van haciendo a lo largo de los años, a veces, sin darse cuenta, hasta que llegan estos momentos en los que se mira alrededor y puedes ver las personas que se han ido sumando, los logros alcanzados, la vida transformada. Mi vida personal y profesional no ha sido fácil, como no es la vida de nadie, pero tengo la alegría de estar en el camino deseado, con las energías plenas, mirando al futuro de mi ciudad y viéndome ocupar un lugar en ella.
Felices fiestas, feliz año nuevo, compañeros de la vida.

Helena Trujillo Luque

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Despide con nosotros el año 2009. Recital poético.



EL PRÓXIMO SÁBADO 26 DE DICIEMBRE FIESTA DE NAVIDAD

A las 20 horas RECITAL POÉTICO
Entrada libre
En C/Esperanto,9-2ºD Málaga

Luego, los que se animen, nos iremos a cenar y brindaremos por el año que termina
y el nuevo año que está a punto de comenzar.

¿Te animas?

Más información teléfono 952 39 21 65

¿Quién entiende mis padecimientos?

APUNTES DEL TEXTO PSICOANÁLISIS Y MEDICINA,

del libro Freud y Lacan –hablados- 1




¿Qué psicoanalista actualmente, a pesar de las pretensiones teóricas del psicoanálisis, no quiere curar cuando trabaja, no tiene ambiciones de curar cuando practica el psicoanálisis?

Esta ambición de curar sería para el mismo psicoanálisis un defecto del psicoanalista.

El propio Freud escribe que en su práctica cotidiana sólo sentía tranquilidad cuando alguien le contaba un sueño, es decir, cuando el paciente se dignaba a hablarle de algo que podía entender por conocer su modo de producción.

La medicina nunca comprendió y no comprende al paciente neurótico, al paciente nervioso. En los ambulatorios, el 50% de los pacientes están desatendidos médicamente porque concurre con padecimientos mentales y los ambulatorios no tienen asistencia médica específica para este tipo de enfermedades.

La medicina experimenta con el paciente neurótico nuevos métodos terapéuticos frustrados, en tanto ninguno de ellos tiene en cuenta el descubrimiento psicoanalítico. Freud atribuye a la afectividad, a los sentimientos, la capacidad de enfermar el organismo.

¿En qué universidad se enseña esta nueva disciplina? ¿Dónde se transmite la experiencia que permitirá curar enfermedades que todavía no fueron concebidas como tales por la medicina?

Muchas veces pensamos que el paciente finge. Aún hoy los síntomas nerviosos son mal vistos, son considerados como un vicio o un capricho.

Hay enfermedades que son crónicas para la Medicina y que para el Psicoanálisis se transformarían en enfermedades agudas. Por ejemplo la úlcera. Comienza cuando uno es muy jovencito con una especie de gastritis, una especie de rabia por todo, una especie de impotencia por hacer lo que los otros nos piden, nuestros padres, nuestra mujer, nuestro jefe. Ya para entonces la gastritis se ha convertido en una pequeña ulcerita y eso quiere decir una pérdida de sustancia. A nadie se le ocurriría cortarse un dedo, a Van Gogh se le ocurrió cortarse una oreja. Sin embargo hay millones de personas que son capaces de cortarse un poquito de estómago y nadie piensa que están locos.

Tenemos que llamar la atención sobre el bombardeo de medicamentos a los cuales todos estamos acostumbrados, tanto pacientes médicos como pacientes psiquiátricos. Habrá que proponerle al paciente algo que la medicina no tiene para proponer, que es otra mirada, otra visión sobre la problemática que lo aisla.

Los licenciados en Psicología no están capacitados para entrar en el mundo del inconsciente y si lo hacen son curanderos si todavía no cumplen los requisitos de ser psicoanalista.

...

lunes, 14 de diciembre de 2009

Esta tarde algo aprenderé. Leyendo a Menassa.

ESTUDIANDO. TEXTO CONCEPTO DE RUPTURA.
Autor: Miguel Oscar Menassa.


NOTAS DESTACADAS:


Cuando mi mamá me quita el pecho a los cuatro meses no me doy cuenta de nada. Me doy cuenta cuando dentro de unos años -que pueden ser 1, 2 ó 35- comprendo que los niños pequeños toman el pecho. El inconsciente se constituye por après-coup, por recurrencia, por acción diferida, funciona en mí sin que yo sepa nada de él, pero es un saber que sin saber poseo. Y éste es un nuevo campo ideológico que abre el psicoanálisis: el de un saber no sabido por el sujeto.


El tiempo del inconsciente es el futuro anterior, que es un tiempo diferente al de nuestra conciencia, al que usamos cuando vivimos nuestra vida cotidiana. Decimos, entonces, que el inconsciente produjo también una ruptura con respecto a la vida.


Y si sangra el hombre por varias heridas, con la producción del inconsciente, fue también una herida (creo del mismo calibre) decirle al hombre que la vida sexual tenía tamaña importancia en su vida psíquica.



Es decir, que la conciencia para el psicoanálisis es un órgano perceptual que, al percibir la realidad, la hará como cualquiera de los otros órganos perceptuales.
Por lo tanto, la conciencia sólo podrá tener de la realidad una visión no convalidada, un pre-juicio, una representación ideológica de la realidad.


Todas las ciencias contemporáneas se transforman en ciencia cuando pueden romper el circuito de lo real cuando desaparece uno de los términos de la relación real. Se transforman en ciencia cuando la relación real-imaginario se transforma en relación imaginario-real-simbólico. Y esto pasa en la lingüística, con el psicoanálisis, con la teoría del valor también pasa en la física, en tanto las primeras construcciones teóricas de la física se hacen tomando como estructura formal, vacía, la estructura de las magnitudes geométricas. El instrumento que hace posible una teoría física es un instrumento matemático.



Las ciencias no vienen a dar exactitud. Vienen a dar problematización. La de la exactitud es la ideología, que es quien dice: ese vestido es negro. La ciencia dice: esa fibra es sintética y tiene dos partes. La ciencia no tiene mirada, lo que tiene mirada es la ideología.

Todo no, pero hay cosas que sólo se resuelven con psicoanálisis.


Comienzo la celebración de mis primeros 10 años de profesión,
lanzando una promoción muy interesante:







Si comienza a psicoanalizarse en diciembre de 2009, puede disfrutar de condiciones muy ventajosas:
4 sesiones por sólo 200 euros al mes (1 sesión semanal)
Un importante ahorro económico para comenzar el nuevo año
 realizando una buena inversión.

Usted puede preguntarse ¿para qué sirve psicoanalizarse?:

·         Comienzo a psicoanalizarme, no para curar ninguna herida pasada, sino para vivir mejor los años futuros.
·         Nuevos caminos otorgan nuevas libertades y eso cualquiera lo sabe. Pero, también, hay que saber, que vienen acompañados de nuevos compromisos.
·         Sólo caminando se sabe dónde se tiene que ir.
·         Ninguna locura es magistral, es decir, ninguna locura puede dejar ninguna enseñanza.
·         Tengo que decidirme a tomar algo del mundo. Con todo el mundo, nadie se puede quedar.
·         Poder pronunciar en voz alta las fantasías sobre una persona, aparentemente, loca, la mejora.
·         En lugar de abandonarlo todo, tengo que aprender a abandonarme en todo.
·         No tengo miedo de volver, tengo miedo de no haber partido nunca.
·         Quería ser el mejor en todo. Terminé queriendo fracasar mejor que nadie y casi lo consigo; de no ser porque la angustia me señalaba errores, hubiese sido ciego hasta la muerte.


Y si aún no sabes por qué comenzar tu psicoanálisis debes saber:

Un deseo que no transcurra como palabra no puede ser transformado
y un deseo que no se transforma es, todavía, un deseo sexual infantil sin sentido social, debería ser reprimido.

SOLICITE UN HORARIO. Teléfonos 952 39 21 65 – 626 67 33 22.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

Acerca de la libertad



BALBUCEAR, de La Poesía y Yo
-FRAGMENTO-
Fui libre todo lo que quise.
De tanta libertad
me fui llenando las manos
y los ojos
de violentas miserias.

La soledad y el hambre
en cada libertad
se apoderaban de mi mente
y rumiaba la libertad
como si la libertad
fuera un pasto salvaje
y yo una fiera.

Libertad inútil libertad
y mordía una vez más ese vacío
y salía a la calle
y los mercaderes me miraban
con malos ojos
y algunos amigos me decían:

Estás adelgazando
seguir así
te llevará al silencio
alguna tarde morirás.

Muerto
yo los miraba
entontecido sin comprender.
Envolvieron mi cuerpo
con delicadas prendas
como nunca nadie me había visto
y se gritaban unos a otros:

La libertad vivía en él.
La libertad ha muerto.


FUNDAMENTOS ANTOLÓGICOS DE POESÍA Y PSICOANÁLISIS
-FRAGMENTO-
Palabra a palabra construiré un imperio.
Soy un ser aislado, suspendido entre signos de puntuación.
Un sereno juglar de la belleza oculta, de los bienes perdidos. 
Alma me dicen y mi congoja llega hasta los límites del mar.
Amor me dicen y se desgarra mi tierra en terremotos, caídas.

Soy un ser enamorado del pedazo de pan que me llevo a la boca.
Un solitario ser, amante del crujido del pan entre mis dientes.
Paz me dijeron y estalló frente a mí, la guerra, la vergüenza.
Paz, gritaban, mientras le cortaban las manos al cantor, al viento.

Soy mi Tristán, La Isolda, el ser vivo del otro, vieja soledad.
Esa vieja costumbre de saber recorrerme sin violencia, sin Dios.
Un punto en el centro del corazón, una coma colgando de los labios.

¡Libertad! Me gritaron, ¡Trabajo! me gritaron y libertad.
Fue divertido ver como se ataban hasta inmovilizarse.
Me agarré los huevos con las dos manos y zarpé.



DESDE ARGANDA DEL REY, LA PUTA VERDAD
3 de agosto de 1984, Madrid, Arganda del Rey
-FRAGMENTO-
No hay fuerza que termine con la libertad de palabra, porque la libertad de palabra, depende de la palabra y no del que la pronuncia. La libertad por la cual el hombre en general, lucha toda su vida es, simplemente, un desatino frente a la libertad que lo somete. Es decir cualquier palabra puede ser unida a cualquier palabra, y eso es una ley. Es decir, la ley vendría a decir que el que habla, por hablar, adquiere la libertad de lo que habla. Si un hombre mata a todos los universos y queda sólo, él mismo, al hablar, quedará en libertad y todo recomenzará nuevamente. Cualquier tirano lo sabe.


PSICOANÁLISIS Y VIDA COTIDIANA 
-FRAGMENTO-
  Llamamos vida cotidiana al espacio tiempo de nuestra vida producido por dos sobredeterminaciones: la determinación social y la determinación inconsciente, y una imposición variable: los modelos ideológicos del Estado. Las tres variables en juego hacen imposible al sujeto tener una vida cotidiana que escape a la articulación entre su posición de clase, su enfermedad mental y los modelos ideológicos del Estado. La libertad del hombre queda reducida a las fisuras que se produzcan en dicha articulación. Quiero decir, la libertad casi no existe y cuando existe es considerada como delincuencia, como locura o como inmoralidad.

AMOR PERDIDO BUENOS AIRES
-FRAGMENTO-
Estuve en Buenos Aires cuando un viento helado del pasado,
rozó por un instante a la mirada del mundo nuestro futuro,
cuando por poco pasa, lo que por no pasar fue todo goce,
ahí, en ese tiempo de la historia, estuve en Buenos Aires.
Que la justicia sea igual para todos, sólo eso pedían.
Altaneros, sabiendo que la vida, aún, es el futuro.
Un domingo de Pascuas, como si fuera Poca fiesta,
resucitó, alegre, así debo decirlo, todo un pueblo.
Una vez sacudida la nostalgia, el miedo, todo lo pasado,
salieron a la calle despiertos, cientos, miles, millones
y se juntaron como bandadas de palomas abiertas de paz.
Y todos juntos cantaban a los gritos sus deseos.
Nadie pedía pan, nadie pedía libertad para nadie.
La justicia sea igual para todos, sólo eso pedían.



AUTOR DE LOS LIBROS: MIGUEL OSCAR MENASSA



¿Qué piensas sobre la libertad?



domingo, 6 de diciembre de 2009

¿Contrato de amor?




Existe el contrato de trabajo, y no sólo en el derecho, sino más bien, primero, en el lugar de trabajo. No existe por ahora un contrato de amor, ya  que el contrato matrimonial no se puede considerar un contrato de amor, ya que en él tiene que ver más el dinero que el amor o, sencillamente, el deseo.

No existe ningún contrato universal que regule la cantidad de horas que necesita un amor para sobrevivir. Sin embargo, hay leyes internacionales del trabajo que aquellos países que no las cumplen son subdesarrollados o peor aún. Todo trabajador tiene una idea más o menos clara de cuántas horas tendrá que trabajar este mes y también cuántas horas tendrá que trabajar el mes que viene. 

Ningún amante sabe exactamente las horas que tendrá que dedicarle a su amante durante este mes y el próximo para poder lograr su goce, su felicidad, su permanencia a su lado.

Separar apropiadamente el sexo del dinero debe ser tarea tan fuerte como separar el número dos de la palabra amor, que no sé si algo he conseguido en ese sentido, a pesar de haber puesto toda mi energía en el tema durante los últimos cuarenta años de d mi vida. ¡Qué horror!


(Fragmento de la novela: NO VE LA ROSA, de Miguel Oscar Menassa)

viernes, 4 de diciembre de 2009

Suicidio juvenil

TODO SE TIÑÓ DE NEGRO
Otra vez una inesperada muerte ha teñido de negro la vida de una familia. Una joven de 17 años desaparecida días atrás, ha aparecido muerta en una pista forestal, no muy lejos de su casa. Las especulaciones no se hacen esperar, asesinato, muerte violenta, suicidio…La autopsia descarta la intervención de otras personas y sospecha que el fallecimiento se ha producido por la ingesta de barbitúricos. La familia, desecha en dolor, no se explica lo ocurrido. “Era una chica normal”.
La mayoría de las veces el suicidio sorprende a los más allegados de la víctima, si deja huellas, en forma de cartas, despedidas, etc. se encuentran después del fallecimiento o del intento fallido de poner fin a su vida. Cuando una persona está decidida a quitarse la vida, es muy difícil impedírselo, sobre todo porque no avisa de forma directa. Es un asunto este muy desagradable y doloroso, pues suele afectar a personas, aparentemente, sanas, a las que la vida no les va del todo mal, pero que esconden tras esa apariencia de normalidad o mera tristeza, una grave enfermedad como es la depresión.
No es la primera vez que alertamos de la importancia de detectar y tratar esta patología, que se disfraza detrás de malestares orgánicos, disminución de la capacidad de obtener placer, pérdida del apetito, abandono de las relaciones sociales, abandono o despido laboral provocado por el propio sujeto, directa o indirectamente, etc. Con esto vengo a decirles que no se diagnostica a un deprimido porque este diga: “estoy triste”, “qué deprimido estoy”, “tengo ganas de morirme”, etc. Eso nos pasa a casi todos en algún momento de la vida y eso no quiere decir que estemos pasando por una depresión.
Esta enfermedad es como una sombra gris que se posa sobre la persona, que le aleja de los gustos y las personas que, hasta ese momento, le generaban interés. Le va generando una sensación de que la vida no merece la pena y suelen dirigirse reproches a sí mismos que no corresponden, exactamente, a sus cualidades personales. Es como si hubieran sido defraudados por algo o por alguien y no pueden soportarlo. Se les cayó un ideal y no pueden establecer uno nuevo.
Las cifras de depresión en la población son altas, es una de las enfermedades psíquicas de mayor prevalencia, pero también una de las que no siempre es adecuadamente tratada. Muchas veces se les tacha de caprichosos. Se les intenta convencer de que salgan, de que disfruten. Ellos no pueden. Es fundamental un buen diagnóstico y acudir cuanto antes a tratamiento. La depresión es una de las patologías que responde antes y mejor al tratamiento psicoanalítico. Pero cuando los pacientes acuden tras años y años de enfermedad, esta ya forma parte de la propia personalidad del sujeto y la resistencia al cambio es mucho mayor. Para que entiendan, si al principio la enfermedad se reconoce como algo ajeno y molesto, con los años la enfermedad forma parte de la vida de la persona, y lucha tenazmente contra todo tratamiento que intente modificarlo.
Nunca es tarde si la dicha es buena, pero hay que actuar cuanto antes, porque el paciente corre grave peligro. Es triste que una joven como esta haya puesto fin a su vida, cegando toda posibilidad de futuro para ella. Un paso a tiempo le hubiera ayudado a superar su tristeza y ahora no estaríamos lamentándonos. A ella ya no la podemos ayudar, a las muchas personas deprimidas sí que podemos ayudarlas a VIVIR.
Helena Trujillo Luque
Psicoanalista Grupo Cero

lunes, 30 de noviembre de 2009

Confidencias muy íntimas


TE LO CONFIESO
Yo estuve allí. El sábado me acicalé, cogí mi coche y me dirigí al Teatro Cervantes, no sin sortear el intenso tráfico que la tarde-noche poblaba las calles más céntricas de Málaga. No soy asidua a obras teatrales, ello no quita mi interés por este arte y mi deseo de participar, cada vez más, en la vida cultural de nuestra ciudad. Dicho y hecho, el otro día consulté la programación del teatro y bingo, una obra curiosa “Confidencias muy íntimas”, un argumento perfecto para animarse.
El teatro estaba abarrotado, qué alegría. Personas de todas las edades, jóvenes y muchos mayores, animados a pasar una entretenida noche. Se apagaron las luces, el espectáculo comenzaba. Un diván o chaise-longue destacaba en el escenario. La obra resultaba entretenida, con diálogos sencillos que no profundizaban demasiado en la vida de los personajes. Una confusión era el centro argumental del texto, confusión que dio paso a una curiosa relación entre dos personajes, uno un falso psiquiatra-psicólogo-psicoanalista y otra, la arrolladora paciente-confesora.

Tras mi alegría por sentir el protagonismo de la relación terapéutica, sobrevino mi ofuscación. No sólo confundían términos, psiquiatra-psicólogo-psicoanalista, gran error, sino que además, el verdadero psiquiatra-psicólogo-psicoanalista era un personaje despreciable y dominador, sólo interesado por el cobro de los honorarios. Me indignó el protagonismo de los prejuicios y la desinformación al respecto. Cualquier persona que haya pasado por la consulta de un verdadero psicoanalista habrá comprobado el escrupuloso respeto que este profesional profesa a sus pacientes, son importantes los honorarios, claro, como en todas las profesiones, pero una de las premisas fundamentales es que el psicoanalista no cobra, no va detrás del paciente para que éste le pague, sino que es el paciente el que paga al psicoanalista, el que necesita pagar para obtener no sólo el tratamiento, sino también la libertad.

Debajo de ese aparente carácter chistoso de la obra se escondía la idea de que todo el mundo puede escuchar y que por el mero hecho de hablar una persona se transforma y se libera de sus síntomas. Si esto fuera así, otro gallo cantaría. No reconocen que el propio paciente es el que presenta más resistencias a abandonar sus síntomas, que no son las palabras dichas de cualquier forma las que curan y que, por otro lado, el que más queda afectado por la relación es el que escucha, de ahí la importancia de la formación del psicoanalista.
Basta ya de tanta confusión. Un psicoanalista no es igual que un psicólogo o un psiquiatra. Dejémonos de comportarnos como gente inculta. A estas alturas no nos conviene. Sí, me lo pasé bien en el teatro porque sabía que luego escribiría este artículo. Pero me gustaría que el mundo supiera aprovechar lo que el mismo mundo nos da. Muchas personas necesitan tratamiento psíquico y necesitan saber a dónde acudir. No les confundamos más, leamos algunos libros, documentémonos bien, este error no ocurriría si se tratara de otras profesiones. Perdón y gracias. Hasta la próxima.

Helena Trujillo Luque
Psicoanalista de la Escuela Grupo Cero

jueves, 19 de noviembre de 2009

La jubilación. Usted qué opina

LA JUBILACIÓN


¿Es positivo este momento de nuestra vida?
¿Cómo afrontar la jubilación?
¿Jubilación anticipada?







Y usted, ¿qué opina?
Un saludo.



lunes, 2 de noviembre de 2009

Este miércoles comienza el curso breve de PSICOANÁLISIS





El curso está dirigido a todos aquellos que quieran conocer el Psicoanálisis, un pensamiento que ha revolucionado el arte, la salud mental y la filosofía. 

La producción central de la obra de Freud es el concepto de inconsciente. Del inconsciente sabemos por la interpretación de sus manifestaciones en análisis. Estas son, entre otras: el sueño, la sexualidad, los actos fallidos u olvidos y el síntoma, cada una de estas formaciones o manifestaciones de lo inconsciente serán abordadas en el curso.

PROGRAMA DEL CURSO

Los temas son:

· La interpretación de los sueños

· ¿Por qué olvidamos?

· La sexualidad en psicoanálisis

· ¿Por qué enfermamos?


Precio: 50 €


Impartido por la psicoanalista Helena Trujillo.

Información e inscripción: 952 39 21 65

Pago mediante transferencia bancaria o PAYPAL

Horarios: Miércoles 21:30-22:30 horas (4,11,18,25 de noviembre)

Comienzo: Miércoles 4 Noviembre

Modalidad ONLINE: Retransmisión por TV HT PSICOANÁLISIS (via internet, para todos los países). En el curso de las retransmisiones en directo se puede intervenir para preguntar o comentar por chat.


jueves, 29 de octubre de 2009

Pintura y poesía, qué más se puede pedir






LA PATRIA DEL POETA
XI
Añoro,
aquellos días donde escribir
era sentirse dueño de uno mismo.

Sentirse tranquilo y cotidiano, escribiendo,
mirando pasar, tranquilamente, los muertos.

Escribiendo dulcemente tus ojos,
manchas felinas,
entre la sangre seca y morada,
tu artero perfil entre las sombras.

Ritual efímero, tu voz,
surgiendo de lo más hondo.

Hilo de luz,
abanico inutilizado por la moda,
verano iridiscente, tu boca,
perfecto final.

Escribiendo,
como aquel juego árabe de la guerra,
o bien al atardecer,
una gota de sombra sobre la luz.
Tus caderas,
ritmo envenenado y loco,
movimiento fatal, entre mis simples,
gestos de amor al viento.


Miguel Óscar Menassa

viernes, 24 de julio de 2009

Psicoanálisis en los medios de comunicación.

Reportaje en Onda Azul Televisión, para la Asociación de Jóvenes Empresarios de Málaga.


miércoles, 22 de julio de 2009

A mí me interesó la charla sobre la interpretación de los sueños

LA INTERPRETACIÓN DE LOS SUEÑOS

17 de Julio de 2009

Ámbito Cultural de El Corte Inglés de Málaga

Buenas tardes, en primer lugar agradecer a Ámbito Cultural y, en especial, a Isabel Ramírez, la posibilidad de ofrecer este coloquio aquí, en este marco incomparable. Además, agradecer a Adriana Bollón su colaboración, como asociada de Amupema, asociación de mujeres empresarias y emprendedoras de Málaga, a la que ambas pertenecemos y en la que Adriana tiene un papel muy activo. Gracias Adriana por estar aquí esta tarde.

Entre muchos títulos posibles para un cierre de temporada elegí el de la Interpretación de los sueños por diversos motivos. En primer lugar porque es el texto inaugural del campo psicoanalítico, porque aunque Sigmund Freud escribiera otras obras antes de 1900, antes de la interpretación de los sueños, es en este texto en el que se conjugan los elementos teóricos en los que se expone las bases de la ciencia psicoanalítica. Como ven, razón de peso para hablar de este tema.

Las ambiciones de Freud en la escritura de La interpretación de los sueños era mostrar que no sólo tienen inconsciente los neuróticos, sino que tienen inconsciente todas las personas normales. Esto quiere decir, que todas las personas tenemos deseos sexuales, infantiles, reprimidos, causa de todas las inhibiciones del pensamiento y de la acción, de todas las inhibiciones funcionales y de más del 50% de las enfermedades orgánicas.

Por otro lado, la cuestión de los sueños siempre suscita interés entre los oyentes. No en vano, en estos días atrás en los que realizaba la difusión del acto, eran muchas las personas que me decían que estaban interesadas por la cuestión. Soñar soñamos todos, sanos y enfermos. Todos nos hemos preguntado en algún momento qué significan nuestros sueños.

En la exposición de hoy no podremos abarcar, lógicamente, la complejidad de una amplia obra de Freud, que nos lleva casi un año de estudio en el Seminario Sigmund Freud de la Escuela Grupo Cero. Sí podré aportar algunos puntos fundamentales que nos permitan entender la función psíquica de los sueños y romper algunos mitos que todos, aún hoy en día, tenemos al respecto.

Muchos de ustedes piensan, influidos por el pensamiento corriente y por algunos libros que existen al respecto, que existe un significado preestablecido para los sueños. Es cierto que el sueño se provee de cierto simbolismo que cada cultura comparte, no obstante, no es suficiente para poder entender el significado de los sueños.

Si varios siglos antes no se hubiese determinado, desde las ciencias físicas, que los sueños eran una manifestación del soñante, ya que antes se consideraba que eran una manifestación demoníaca o espiritual, no habría sido posible el Psicoanálisis. A partir de la física los sueños son una manifestación del soñante. Luego el Psicoanálisis descubre su determinación inconsciente.

Actualmente, son muy pocos los científicos que dudan aún de que los sueños son una función psíquica propia del durmiente, sin embargo es necesario un trabajo teórico para conocer las condiciones de su origen, su relación con la vida psíquica despierta, las singularidades de su contenido, su fugacidad y su repulsa por el pensamiento despierto.

Para comprender el fenómeno onírico, tenemos que entender que el mundo psíquico nada tiene que ver con el mundo real objetivo.

La ciencia exacta actual se ha ocupado de los sueños repetidas veces, pero siempre con la intención de aplicar a ellos teorías fisiológicas. Generalmente los sueños se consideran desprovistos de sentido e importancia práctica. Su estudio se encontraba en condiciones más desfavorables que el de las funciones fallidas (ya saben, olvidos, lapsus, actos de término erróneo…). Hay que admitir que es un fenómeno humano universal y que nuestros antepasados soñaban de la misma manera que nosotros hoy en día.

La inclusión de los sueños en el discurso de los pacientes fue lo que hizo suponer que debían poseer algún sentido propio y lo que nos convenció de su importancia en la vida psíquica de las personas.

La mayoría de los sueños, como todos ustedes saben, escapa al recuerdo, y no quedan de ellos sino fragmentos insignificantes. La mayor parte de los sueños quedan olvidados inmediatamente después del despertar, o, si se mantienen vivos durante el día, se van olvidando paulatinamente. Por el contrario, ciertos sueños se conservan tan bien que los recordamos, a veces, al cabo de muchos años. Algunos se producen una sola vez y otros surgen repetidamente sin sufrir modificación alguna o con ligeras variantes.

Parece, pues, imposible que sobre la interpretación de estos materiales quiera fundarse una Psicología científica. A estas objeciones, hemos de responder que cosas de gran importancia pueden no manifestarse sino por muy pequeños indicios.

Hemos de admitir como punto de partida la hipótesis de que los sueños no son un fenómeno somático, sino psíquico. Una peculiaridad del sueño, también de la fantasía, es que el deseo se muestra como realizado, en el presente. Lo que es característico del sueño es la transformación de la idea en imágenes visuales.

La indeterminación constituye un carácter peculiar de los sueños. Debemos considerar que lo que nos interesa del sueño es el relato que el sujeto hace del mismo, no tanto su recuerdo. Es un carácter de todos los sueños que se produzcan cuando estamos dormidos. Los sueños son una manifestación de nuestra vida psíquica durante el reposo.

El sueño contado, como tal, no tiene ningún sentido. Sólo tiene sentido después de haber aplicado sobre él, el instrumento psicoanalítico que consta de dos instrumentos: el que aporta o padece el psicoanalizado, el soñante, y el que aporta el psicoanalista, donde se conjugan los elementos teóricos. Todo lo que el paciente diga sobre el sueño es deseo y también es censura. El deseo se vale de cualquier sentimiento para expresarse, no tiene objeto ni ética.

El trabajo de interpretación parte del sueño manifiesto, el sueño contado por el paciente, elabora procesos de transformación: condensación, desplazamiento, cuidado de la representatividad; elabora operaciones e interpreta la causa determinante, es decir, el deseo inconsciente.

Hay que saber, que la interpretación psicoanalítica no encuentra nada porque no busca nada. No hay nada en la profundidad del ser. La interpretación construye algo nuevo, algo que no estaba.

Un sueño no tiene ningún sentido, tiene sentido sólo si es procesado por el psicoanálisis. No hay psicoanálisis sin asociación libre del paciente.

Será el propio sujeto del sueño el que deberá decirnos lo que éste significa. El durmiente sabe, a pesar de todo, lo que significa su sueño; pero no sabiendo que sabe, cree ignorarlo. Considerando, pues, que el soñante tiene conocimiento del sueño, nuestra labor se limitará a hacerle hallar tal conocimiento y comunicárnoslo.

En el sueño, los elementos que en él aparecen no son sino sustitutivos de algo que no conocemos y que el análisis nos debe revelar. El sueño constituye una sustitución deformada de un suceso inconsciente cuyo descubrimiento es la misión de la interpretación onírica. El sueño que recordamos no constituye aquello que buscamos, sino tan sólo su sustitución deformada.

Deberemos instar al sujeto a comunicarnos todas las ideas que acudan a su mente, sin excepción.

Cuando iniciamos la labor interpretativa, se oponen a ella numerosos obstáculos. A nuestra imaginación acuden ocurrencias, pero no dejamos que surjan todas con absoluta libertad. De algunas de ellas pensamos que no tienen nada que ver con el sueño, otras las encontramos absurdas e insignificantes. Todo esto perturba el resultado de la libre asociación al realizar una selección indebida. Otra dificultad es comunicar determinadas ideas que pueden resultar desagradables de comunicar a otra persona y en muchos casos se opta por silenciarlas.

Justamente, las ideas que quiere reprimir se revelan como las más importantes y decisivas en el descubrimiento de lo inconsciente.

El sueño muestra el deseo realizándose en forma de un suceso psíquico alucinatorio. Sin dejar de dormir satisfacemos un deseo, y satisfaciéndolo podemos continuar durmiendo.

El sueño, más que un perturbador del reposo, es un fiel guardián del mismo, defendiéndolo contra todo aquello que puede perturbarlo. El mismo resulta del encuentro de dos tendencias opuestas, una de las cuales, la necesidad de dormir, permanece constante, mientras que la otra intenta satisfacer una excitación psíquica.

Existe un grupo de sueños no deformados que, al igual de los infantiles, se nos muestran como realizaciones de deseos. Son los sueños provocados por imperiosas necesidades orgánicas, tales como el hambre, la sed y la necesidad sexual. Como es natural, el sueño no suprime las sensaciones más o menos intensas de hambre o de sed, y al despertar nos sentimos hambrientos o sedientos y nos vemos obligados a comer o beber.

Cuando nos encontramos en presencia de un sueño no comprensible, admitimos que constituye una sustitución deformada de un contenido que nos es desconocido y al cual habremos de reducirlo. La deformación del sueño es un producto de la elaboración onírica.

El sujeto del sueño dispone de una forma de expresión simbólica de la que no sólo no tiene el menor conocimiento en la vida despierta. El simbolismo es otro factor de deformación de los sueños. El conocimiento que del simbolismo posee el sujeto es inconsciente; esto es, forma parte de su vida psíquica inconsciente. Por medio de estos símbolos se nos hace posible, en determinadas circunstancias, interpretar un sueño sin interrogar al sujeto. Cuando llegamos a conocer los más usuales símbolos oníricos y la personalidad del sujeto, las circunstancias en las que vive y las impresiones tras de las cuales ha aparecido su sueño, nos hallamos con frecuencia en situación de interpretar dicho sueño sin ninguna dificultad. Pero, la interpretación basada en el conocimiento de los símbolos no constituye una técnica que pueda reemplazar a aquella que se funda en la asociación, no es sino un complemento de la misma.

Hay que diferenciar entre sueño manifiesto (sueño soñado) y el sueño contado, lo que nos interesa es el relato del sueño, no sirve anotar el sueño cuando nos despertemos, lo que olvidemos cuando contamos el sueño también es importante.

En el sueño no actúa nunca nada que no sea digno de ocupar también nuestro pensamiento despierto. Las tendencias contra las cuales se dirige la censura de los sueños son tendencias reprensibles e indecentes desde el punto de vista ético, estético y social, y que son cosas en las que no nos atrevemos a pensar o en las cuales no pensamos sino con horror.

El deseo inconsciente es superfluo. Nunca desea lo que se tiene que desear. En realidad no desea nada, sólo expresarse.

El deseo que se satisface en el sueño, al ser inconsciente, para ser soñado, precisa de ser deformado. Ello se debe a la censura psíquica, que aunque disminuye durante el estado de reposo, sigue actuando durante el sueño. Esto nos permite entender por qué nos parecen incomprensibles o absurdos nuestros sueños, porque en ellos el deseo inconsciente que se satisface y que ha sido el motor del sueño, no aparece nunca como tal, si no deformado.

El aspecto del sueño, en el que nos es imposible reconocer el deseo, y sus muchas singularidades y absurdidades proceden de la influencia de la censura psíquica que ha actuado sobre él durante su formación. Es fundamental entender que los sueños no son los que generan los deseos, sino que los deseos son los que generan los sueños.

Estos deseos censurados y que reciben en el sueño una expresión deformada son, ante todo, manifestaciones de un egoísmo sin límites ni escrúpulos. El sueño es egoísta, en el sentido de que todo lo que pasa en él tiene que ver con “yo”. El yo está siempre presente aunque no esté.

En muchos casos hemos observado, el sujeto niega esos deseos, aún después que la interpretación los ha hecho manifiestos. Habremos de admitir, que en la vida psíquica existen procesos y tendencias que generalmente ignoramos y de los que quizá nunca hemos tenido la menor noticia.

El odio se manifiesta en ellos francamente, y los deseos de venganza y de muerte contra aquellas personas a las que mayor afecto tenemos en nuestra vida -parientes, hermanos, hermanas, esposos e hijos.

Hay sueños en los cuales podemos reconocer la satisfacción de deseos legítimos y de necesidades orgánicas imperiosas. Estos últimos no sufren deformación alguna ni la necesitan para nada, pues pueden cumplir su función sin ofender en lo más mínimo a las tendencias morales y estéticas del yo.

El deseo inconsciente no tiene objeto, es decir, aunque se le aparezca un objeto real como posible motivo de su saciedad, al conseguirlo también se da cuenta que no era eso lo que buscaba, porque lo que buscaba era repetir la primera experiencia de placer.

Habéis oído decir que, según el psicoanálisis, todos los sueños tienen una significación sexual, pero ahora podréis observar por vosotros mismos hasta qué punto este juicio es equivocado.

Ningún otro grupo de instintos o pulsiones ha experimentado un más amplio sojuzgamiento por las exigencias de la educación como los sexuales, pero tales instintos son también los que mejor saben escapar al dominio de las más elevadas instancias psíquicas. Casi todo hombre ha conservado en algún punto la conformación infantil de la vida sexual y comprendemos así que los deseos sexuales infantiles reprimidos proporcionan las más frecuentes y poderosas fuerzas instintivas para la formación de los sueños.

El sueño nos transforma, de alguna manera, en niños, por ello no debemos avergonzarnos de los malignos deseos que se satisfacen en el sueño. Todo sueño es una realización de deseos. En los sueños deformados puede no ser evidente tal deformación. Los deseos de estos sueños son deseos prohibidos y reprimidos por la censura. Deseos cuyo carácter constituye la causa de la deformación. Pero no se puede buscar en el sueño la realización de deseos sin antes interpretarlo.

El sujeto rechaza sus deseos, los censura. La realización de los mismos no puede procurarle placer alguno, ese afecto se manifiesta en forma de angustia. Las pesadillas muestran con frecuencia un contenido exento de deformación, que ha escapado a la censura. La pesadilla es muchas veces la realización no encubierta de un deseo rechazado y reprimido. La pesadilla suele ser seguida por el despertar que interrumpe el reposo antes de que el deseo haya alcanzado su completa realización.

Un sueño de angustia tiene más que ver con la angustia que con el sueño. Se rompe el equilibrio necesario para mantener el reposo. Se tiene la pesadilla para inhibir la angustia, una angustia que ya se tenía.

Como vemos, la interpretación de un sueño no es una traducción simbólica, ni se puede realizar en cualquier circunstancia, ni la puede realizar cualquier persona, pues depende de la intervención del soñante y la del psicoanalista.

Debemos reconocer que el sueño no se propone decir nada a nadie y se halla destinado a ser incomprendido. Ningún sueño puede ser interpretado en su totalidad.

Lo más interesante del descubrimiento freudiano de la importancia de los sueños en la vida psíquica es que soñar, soñamos todos, sanos y enfermos, por lo que demuestra que no sólo tienen inconsciente los neuróticos, sino que también tienen inconsciente los sanos. Si todas las personas tienen inconsciente todas tienen deseos sexuales, infantiles, reprimidos, causa de todas las inhibiciones de pensamiento y de acción.

Helena Trujillo Luque

Psicoanalista

info@htpsicoanalisis.com



martes, 14 de julio de 2009

Un taller muy útil. Cuánto cuesta hablar en público...

APRENDER A HABLAR EN PÚBLICO

Mi experiencia profesional me ha llevado a plantear un taller de estas características. Muchos profesionales que a diario tienen que enfrentarse a una situación de dirigirse a otras personas, tienen graves problemas para comunicar la información, así como importantes inhibiciones a la hora de enfrentarse a estas situaciones.

Este taller pretende posibilitarles una mayor capacidad para desenvolverse en actividades públicas. Es importante transmitir con eficacia información en: reuniones, conferencias, exposiciones, cursos, convenciones, ruedas de prensa, comparecencias ante los medios? Conocer la importancia de la comunicación no verbal. Elaborar contenidos para lograr presentaciones amenas y eficaces.

PRÓXIMO COMIENZO

Inicio martes 28 de Julio de 18 a 20 horas.

Martes 4, 12 y 26 de agosto. Martes 1 de Septiembre.

Dirigido a: profesionales, empresarios, docentes, directivos y cargos intermedios, etc.

Más información: info@htpsicoanalisis.com

Personas fuera de Málaga infórmense sobre la posibilidad de realizarlo ONLINE.

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miércoles, 8 de julio de 2009

Invitación a la Charla sobre la Interpretación de los Sueños

INVITACIÓN

CHARLA COLOQUIO SOBRE LA INTERPRETACIÓN DE LOS SUEÑOS
Viernes 19 de Julio a las 19:30 horas
Lugar: Ámbito Cultural de El Corte Inglés de Málaga, en el Edf. Hogar junto a la librería
Impartida por la psicoanalista Helena Trujillo

ENTRADA GRATUITA

Cuento contigo para poner punto y final a la temporada 2008-2009


PODRÁS VERLO ONLINE EN DIRECTO O EN DIFERIDO.



Pincha en Live!



viernes, 3 de julio de 2009

Vivir Solo...¿Alzheimer?

UN ESTUDIO ADVIERTE DE QUE VIVIR SOLO AUMENTA
EL RIESGO DE PADECER ALZHEIMER

Poco a poco nos van quitando todas las libertades, ahora resulta que vivir solo es peligroso para nuestra salud. ¿Querrán decir con ello que voy a tener que casarme o buscarme compañero/a de piso para mantener mi plena conciencia? Hoy aparece esta noticia en los diarios, al parecer son las conclusiones a las que hay llegado un estudio de el British Medical Journal.
Si no era suficiente con asustarnos con la gripe H1N1, el cáncer, las arrugas, el maltrato de los hijos, la falta de dinero, la sequedad vaginal, la impotencia, ahora encima, si una vive sola, tiene más riesgo de desarrollar Alzheimer en su vejez.
Sin embargo, creo que los investigadores no han tenido en cuenta que estar solo y vivir solo son cosas diferentes. Los psicoanalistas advertimos de la importancia para la vida saludable de las relaciones y compromisos sociales, del trabajo intelectual, de los proyectos laborales y creativos. En este sentido, es bastante común, que con la jubilación, las personas pierdan gran parte de las relaciones que sustentaban su vida. Al perder la actividad laboral, pierden también las exigencias que, día a día, le mantenían en forma.
Esta soledad, este abandono de las funciones sociales y laborales que en muchos casos se genera en la vida madura, es la que incide en el desarrollo de las demencias. No tiene nada que ver con no tener pareja, ser viudo o viuda, o no tener compañero de piso. Vivir solo puede ser una fórmula estupenda de vida, porque no se está solo en el mundo, vivimos con muchas relaciones que nos sostienen, amistades, compañeros, superiores y subalternos, hijos, vecinos, etc.
En lugar de empezar a preocuparnos por la demencia que no tenemos, hay que comenzar por pensar que es fundamental no abandonarnos a la nada, cuidar nuestras relaciones y compromisos, y si fuera necesario, establecer nuevos. Hay que tener cosas que hacer, personas con las que hablar, historias que escribir y libros que leer, porque todo ello nos mantendrá saludables.
El poeta y psicoanalista Menassa, estudioso de la cuestión, nos dice en su aforismo número 1557_ La vejez, a mí, también, quiso tragarme. Hubo un instante en mi vida que mis arrugas y mis dolores tenían más fuerza que mi pensamiento. En ese instante fue donde envejecí. Cuando me di cuenta de que el poder sobre mí no era yo, sino las palabras, no envejecí más.

Helena Trujillo Luque
Psicoanalista
www.htpsicoanalisis.com